Aldo Leiva, diputado nacional de Unión por la Patria por Chaco y único excombatiente de Malvinas en la Cámara baja, pasó por el ciclo de entrevistas de La Pluma Stream, conducido por Ezequiel Orlando y Julián D’Imperio, y puso el foco en la gestión del gobernador chaqueño Leandro Zdero, en el rol de los gobernadores que negocian con la Casa Rosada, y en el episodio que protagonizó semanas atrás en la comisión que preside, cuando el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, no se presentó a dar explicaciones por las presiones de la embajada sobre una cooperativa neuquina.
Leiva no ahorró críticas para el gobernador de su provincia. Definió a Leandro Zdero, que llegó al poder con el sello «Chaco Puede – La Libertad Avanza», como un producto genuino de la «casta» política: «Es personal de planta de la Cámara de Diputados de la provincia desde que tiene uso de razón, nunca hizo otra cosa que tener algún cargo político. Eso es casta, lo que pasa es que nos hicieron creer que trabajar para el Estado es ser casta». Recordó que Zdero fue jefe de Gabinete de la intendenta de Resistencia, Aída Ayala, condenada judicialmente, «y a él nunca lo llamaron a declarar, pese a que era quien firmaba las resoluciones antes que ella». Sobre el vínculo del gobernador con el oficialismo nacional, fue directo: «Tiene contratados a los mismos trolls de Milei, que trabajan para él en la provincia del Chaco«.
El diputado repasó además los números de la gestión provincial: el mantenimiento de rutas nacionales en Chaco pasó de 1.500 kilómetros en 2023 a apenas 250 en 2025, mientras que a cambio del acompañamiento legislativo la provincia solo recibe «un adelanto de coparticipación todos los meses, que además le cobra intereses». Y contrapuso ese balance con la gestión de Jorge «Coqui» Capitanich, bajo la cual «bajaron todos los indicadores de mortalidad infantil, pobreza e indigencia» y se consolidó el liderazgo regional del Norte Grande.

«Los gobernadores aliados son cómplices, no aliados»
Consultado sobre el rol de los mandatarios provinciales que acompañan al oficialismo en el Congreso, Leiva fue categórico: «Los grandes medios los llaman aliados, para mí son cómplices. Son cómplices de la entrega, del hambre, de la miseria, de todo lo mal que está pasando el país«. Sostuvo que ese respaldo legislativo no se traduce en gestos hacia sus provincias más allá de los Aportes del Tesoro Nacional: «Después de cada votación siempre hay un incremento notable en ATN para quienes votan en sintonía con el Gobierno nacional«.
Y planteó una acusación de fondo sobre el método del oficialismo para conseguir los votos: «Yo siempre planteé que el Gobierno nacional carpetea, extorsiona o coimea a la hora de lograr los votos necesarios. Lo dije cuando no se pudo frenar el DNU 70″. Sobre la Corte Suprema, cuestionó la integración actual: «Tenemos tres miembros, debieran ser cinco. De esos tres, dos fueron designados por decreto durante el gobierno de Macri. Si fueran realmente hombres transparentes, ¿ustedes creen que hubiesen aceptado ser designados así?».
Sobre el destino de los proyectos para atender la morosidad de las familias, que se debaten en distintas comisiones de Diputados, no se mostró optimista: «Estoy convencido de que haya los números que haya, no se va a avanzar. Fíjense lo que ocurrió con la ley de financiamiento universitario: la vetaron, el Congreso la ratificó por los dos tercios, fue a la Justicia, y no se cumple. Lo mismo pasa con los fondos de discapacidad y con las rutas».
El faltazo de Lamelas: «Ninguna embajada puede decirnos qué comprar»
Leiva reconstruyó en detalle el episodio de la Cooperativa de Servicios Eléctricos de Neuquén (CALF), presionada por la embajada de Estados Unidos para que no le comprara tecnología a la empresa china Huawei. «Le mandan un WhatsApp a la cooperativa y le dicen que no le tienen que comprar a tal empresa porque afecta la seguridad de los Estados Unidos. La cooperativa consulta, y les confirman que esa es la posición de la embajada, del gobierno de Estados Unidos», relató.

Cuando la cooperativa recurrió primero a la Cancillería sin obtener respuesta, terminó llevando el caso a la comisión que preside Leiva en Diputados, que citó a Lamelas: «Yo sabía que no iba a venir, pero no todos estamos dispuestos a quedarnos con la boca cerrada sabiendo que no va a venir. Hay que redoblar la apuesta». El diputado adelantó que viajará a Neuquén en los próximos días para reunirse con la cooperativa, y cuestionó de fondo la injerencia: «Ninguna embajada del mundo puede traspasar los límites diciéndonos qué es lo que tenemos o no tenemos que comprar. Es lo que decían que iban a hacer los chinos, y al final lo están haciendo los estadounidenses«.
Malvinas y el Mundial: «El golpe diplomático más fuerte de la historia»
Sobre la repercusión de la bandera de Malvinas que un hincha arrojó al campo durante el partido ante Inglaterra en el Mundial, Leiva la definió como «el golpe diplomático más fuerte en la historia del reclamo por Malvinas, en un solo gesto», y vinculó ese clima social con la caída posterior de los capítulos más resistidos de la ley de propiedad privada: «Le pusieron lindos títulos, pero en realidad era la venta indiscriminada de nuestros recursos naturales. Esa reacción hizo que a muchos senadores les naciera el sentimiento de patriotismo, porque tenían que volver a sus pueblos y encontrarse con la gente».
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JD/CM










