El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, no se presentó este miércoles ante la Comisión de Asuntos Cooperativos, Mutuales y de Organizaciones No Gubernamentales de Diputados, que lo había citado la semana pasada para que explicara las presuntas amenazas que directivos de la embajada le hicieron llegar por WhatsApp a integrantes de la Cooperativa de Servicios Eléctricos de Neuquén (CALF) por su acuerdo comercial con la empresa china Huawei. Ni siquiera confirmó su ausencia o asistencia: la silla del embajador quedó vacía durante toda la reunión.
La semana pasada, representantes de la cooperativa neuquina habían asistido a esa misma comisión, presidida por el diputado Aldo Leiva (Unión por la Patria), para revelar los mensajes que recibieron de diplomáticos de la embajada estadounidense: la amenaza de revocarles la visa a los directivos de la entidad si avanzaban con el acuerdo con Huawei, que incluye proyectos de expansión de infraestructura de telecomunicaciones en la provincia, entre ellos un tendido de fibra óptica en la zona de Vaca Muerta y la instalación de un centro de datos.

El faltazo de este miércoles llega, además, después de que Lamelas redoblara la apuesta públicamente: la semana pasada, en un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos (AmCham) en el Hotel Alvear, había advertido que la presencia china en la Argentina «puede poner en riesgo las inversiones en Vaca Muerta».
Lo llamativo es que, además del embajador, tampoco se presentaron los doce diputados libertarios que integran la comisión, ni los dos del PRO, ni el radical Lisandro Nieri. Fiel a su estilo, el oficialismo no asiste a las comisiones que no controla, por temor a que se repita lo que pasó en la Comisión de Cultura con el Coro de Niños, cuando familiares de los chicos afectados por la disolución del coro, dispuesta por decreto de Javier Milei, entonaron una canción de protesta frente a los diputados presentes.
Las críticas de la oposición
Con la silla vacía, los legisladores presentes usaron la reunión para cuestionar tanto a Lamelas como al propio Gobierno. El jefe de bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, fue el más contundente: «Ser guapo por WhatsApp y después no venir a una reunión pública… me parece que eso es lo que tenemos que tratar de evitar«, disparó, y lamentó que se hubiera perdido «una oportunidad enorme de esclarecer los hechos».

Por su parte, el neuquino Pablo Todero apuntó, además, contra el silencio oficial: «El embajador no tiene dimensión de lo que significa la soberanía para la Argentina, y el presidente tampoco«, dijo, y cuestionó también al canciller Pablo Quirno por no pronunciarse ni sobre el caso CALF ni sobre las declaraciones de Lamelas en el AmCham.
El socialista Esteban Paulón enmarcó el episodio en un patrón más amplio de la política exterior de Estados Unidos, y citó un artículo del New York Times sobre el uso de la visa «como una nueva herramienta de política exterior», con antecedentes en Chile (por un tendido de conexión con Hong Kong) y en un juez de la Corte Suprema de Brasil, tras la condena a Jair Bolsonaro.
Desde la izquierda, Néstor Pitrola calificó a Lamelas de «pequeño aprendiz de Braden», en referencia al histórico embajador estadounidense de 1946, y denunció «una injerencia extorsiva sobre la soberanía más elemental del pueblo argentino».
La diputada Florencia Carignano fue por el lado institucional: «Esto es una falta de respeto hacia el Congreso de la Nación, hacia los diputados, pero sobre todo es una actitud muy patoteril que hace mucho no vemos».
Pese al faltazo, Leiva y Martínez confirmaron que insistirán con una nueva convocatoria a Lamelas, aunque todavía no fijaron fecha. «Esperamos que lo de hoy sea un fallido y pronto lo podamos tener al embajador», cerró Martínez, mientras Leiva remató: «Quien dice lo que no debe, escucha lo que no quiere».
JD/CM










