La Libertad Avanza retoma el debate para impulsar su Reforma Electoral, aquella con la que buscan eliminar o al menos suspender las elecciones PASO en el 2027. En un contexto bien pesado para el oficialismo en el Senado, será la Comisión de Asuntos Constitucionales la que se vuelva a reunirse este martes a las 15.30 en el Salón Arturo Illia para levantar el cuarto intermedio de la reforma política que, desde su llegada a la Cámara alta el 22 de abril, solo tuvo una reunión informativa, en mayo.
El oficialismo admite que llega sin los votos, pero tiene una estrategia mediante la cual buscará sumar adeptos: para descomprimir la negociación, el presidente de la comisión, el libertario Agustín Coto, amplió el temario e incorporó dos proyectos que no son del oficialismo. Uno es el de Ficha Limpia, impulsado por los senadores del PRO Martín Goerling Lara y Andrea Cristina, que inhabilita a candidatos con condena firme por delitos contra la administración pública y ya está incorporado al texto que mandó el Ejecutivo. El otro es el de la chubutense Edith Terenzi, de Despierta Chubut, que plantea mantener las PASO pero con carácter optativo cuando haya interna, en sintonía con un proyecto similar del radical Eduardo Vischi. La apuesta oficialista es clara: sumar Ficha Limpia como gancho para los partidos provinciales que no quieren resignar sus primarias, sin resignar del todo el objetivo de fondo.
Puertas adentro, sin embargo, LLA ya empezó a resignarse a que la eliminación lisa y llana de las PASO no va a ocurrir. «Suspenderlas o eliminarlas es más o menos lo mismo, porque lo que se está discutiendo es cuál es el sistema electoral del año que viene», planteó Patricia Bullrich semanas atrás, y fue clara respecto de la prioridad real: «Lo que no queremos es que se acorte cuatro meses el Gobierno, el año que viene está casi perdido». La alternativa que más suena en Balcarce 50 es una suspensión, como la que se logró para 2025.

Qué gobernadores apoyan y cuáles no
Hasta ahora, expresaron su respaldo a la eliminación o suspensión de las PASO los mandatarios Claudio Poggi (San Luis), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Leandro Zdero (Chaco, que ya las suspendió en su provincia), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) e Ignacio Torres (Chubut). El correntino Juan Pablo Valdés también se muestra proclive, pero condicionó su acompañamiento a que avance en paralelo la discusión por Zona Fría, que tendrá su propio capítulo este miércoles a las 11 en un plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y Presupuesto y Hacienda. Ese cruce de agendas -PASO por un lado, tarifas por el otro- resume buena parte de cómo se negocia hoy con los gobernadores del norte, a quienes les prometieron, a cambio de apoyo en Zonas Frías, un régimen especial de subsidios para las Zonas Cálidas. Es decir: quitarle subsidios a algunos para darle a otros, algo que no sólo genero sospechas de que el oficialismo cumpla con su palabra, sino también que pone a enfrentar a los gobernadores entre sí.

Del otro lado, el rechazo lo lidera el peronismo: Axel Kicillof acusó al Gobierno de querer «matar las PASO para que la oposición no se pueda organizar», una posición que comparten Ricardo Quintela (La Rioja), Sergio Ziliotto (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). El tucumano Osvaldo Jaldo, pese a su cercanía ocasional con la Casa Rosada, también prefiere sostenerlas, y el cordobés Martín Llaryora nunca adhirió a la ley de primarias, por lo que no se espera que salga a defenderlas. Ni siquiera el radicalismo está unificado: mientras Alfredo Cornejo confirmó que Mendoza tendrá PASO el año próximo, otros gobernadores UCR se muestran más permeables a negociar.
Buena parte del peronismo entiende que es una reforma «a medida» para perjudicar el armado de la oposición. Semanas atrás, el cónclave del PJ acordó al menos un punto donde no hay matices: «Tiene que haber PASO para ordenar». Eso mismo repitieron tanto Agustín Rossi como Germán Martínez, en diálogo con La Pluma. Ambos diputados santafesinos que ven un posible conflicto si LLA logra suspender las primarias.

La Cámara Electoral presiona a LLA
El apuro tiene un origen concreto: la semana pasada, la Cámara Nacional Electoral, a través de la Acordada Extraordinaria 155 -firmada por Alberto Dalla Via, Santiago Hernán Corcuera y Daniel Bejas-, le advirtió al Congreso que cualquier cambio en el sistema de votación debe definirse con tiempo suficiente para poder aplicarse en 2027. «Hay gobernadores que piensan desdoblar sus elecciones para antes de las nacionales, ¿cuánto tiempo les das para que organicen?», había planteado el legislador del MID Oscar Zago a este medio. Para avanzar, el oficialismo necesita una mayoría absoluta de 37 votos en el Senado y 129 en Diputados, según exige el artículo 77 de la Constitución, un número que hoy no tiene garantizado en ninguna de las dos cámaras.
El debate llega, además, en medio de una seguidilla incómoda para LLA en el Congreso. La semana pasada, el oficialismo tuvo que ceder el control de la agenda en Diputados con los emplazamientos por discapacidad y endeudamiento, y el jueves se cayó la sesión del Senado por la reforma de biocombustibles por falta de votos, un patrón que se repite también con el Súper RIGI, la Ley Hojarasca y varios proyectos más, como el de Salud Mental.
Con el Presupuesto 2027 ingresando este martes y el proyecto de Malvinas compitiendo por la atención pública, la reforma electoral deberá abrirse camino en una agenda cada vez más apretada para el oficialismo.
JD/CM









