En el cierre de la Argentina Week en Francia, el ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la economía argentina crece a un ritmo más bajo y vinculó la reciente suba del riesgo país tanto a factores internacionales -tasas en Estados Unidos y shock petrolero en Medio Oriente- como a la incertidumbre política local ante una eventual vuelta del kirchnerismo.
En una conversación informal con periodistas en la embajada argentina en París, Caputo sostuvo que la economía mantiene un sendero de crecimiento, aunque reconoció que el ritmo es menor al de meses anteriores. Según explicó, la expansión mensual se ubica en torno al 0,2%, lo que marca una desaceleración respecto de los registros previos.
El ministro rechazó de plano que esa dinámica implique una recesión técnica. “Cuando miramos la tendencia ciclo, estamos creciendo desde hace 29 meses, ahora a un nivel más bajo”, afirmó, y agregó que las series desestacionalizadas del Indec muestran volatilidad que no refleja la realidad de la actividad.
En ese sentido, Caputo subrayó que la Argentina no atraviesa una contracción económica, sino un proceso de menor crecimiento en línea con lo que ocurre en otras economías del mundo. “Estamos creciendo menos que antes producto de los shocks internacionales y un poco del tema político local”, puntualizó.

El funcionario atribuyó buena parte de la desaceleración al contexto global. Señaló que el encarecimiento de la energía y las elevadas tasas de interés internacionales afectan simultáneamente a la mayoría de los países, generando menor expansión y presiones inflacionarias.
El riesgo país
Respecto del riesgo país, Caputo recordó que el indicador descendió desde niveles de 2500 puntos hasta valores cercanos a 600, aunque admitió que en las últimas semanas se registraron movimientos al alza. “El riesgo electoral también tuvo un impacto”, reconoció. En reuniones mantenidas en Nueva York durante la Asamblea de la ONU, el ministro escuchó reiteradas menciones a la posibilidad de un regreso del kirchnerismo como factor de preocupación. “Hoy eso genera inquietud, no tanto en los inversores de la economía real, pero sí en los financieros”, señaló.
Aun así, Caputo aclaró que el escenario internacional también explica parte de la volatilidad. La fuerte suba de tasas en Estados Unidos y el incremento del precio del petróleo, fenómenos que no se observaban desde hacía más de dos décadas, influyen directamente en los mercados emergentes.
En paralelo, el ministro celebró el interés inversor en Francia tras la Argentina Week, evento que según datos oficiales implicó anuncios de inversión por US$27.000 millones. Destacó la presencia de más de una decena de gobernadores en los encuentros con empresarios y fondos de inversión.
Para Caputo, la participación de mandatarios provinciales resulta clave en la construcción de confianza. “Para los mercados es relevante ver a los gobernadores que ratifican el rumbo”, afirmó, al remarcar que la política interna también transmite señales de previsibilidad.
De cara al futuro inmediato, el ministro se mostró optimista. Indicó que los datos de agosto y septiembre parecieran mostrar una mejora y que la recaudación del último mes reflejó signos positivos, aunque se mostró cauteloso al advertir que aún es temprano para confirmar una tendencia.
Entre los factores que podrían apuntalar la actividad, mencionó el inicio de la construcción de 9000 kilómetros de concesiones viales y el efecto de los créditos hipotecarios. “Eso le va a dar un impulso a la construcción”, aseguró y destacó el efecto multiplicador del sector.
Caputo insistió en que muchas de las inversiones anunciadas todavía están en proceso de materialización y que sus impactos se verán gradualmente. “No estamos trabajando para estos cuatro años; estamos trabajando para los próximos 20 años”, subrayó, al remarcar la necesidad de estabilidad a largo plazo.
En cuanto al sistema financiero, reconoció que la suba de tasas y el aumento de la mora llevaron a los bancos a adoptar una posición más cautelosa. Sin embargo, aseguró que esa situación comenzó a revertirse gracias a la refinanciación de créditos y a la baja de la mora.
El ministro destacó que la recuperación del crédito será determinante para sostener el crecimiento. “El crédito es el motor del crecimiento en cualquier país”, afirmó, y condicionó su expansión a la continuidad de la desinflación y al descenso de las tasas de interés. Finalmente, Caputo puso énfasis en la mejora del salario real. Señaló que se recuperó en cuatro de los últimos cinco meses y que en agosto también habría superado a la inflación. “La Argentina ahora transmite confianza”, concluyó.
GLF










