“Tengo una relación simbiótica con Toto.” En pleno feriado nacional para conmemorar lo que el gobierno decidió volver a llamar el “Día de la Raza”, Javier Milei decidió romper el silencio y habló sin rodeos sobre las versiones sobre la supuesta salida de Luis Caputo del Ministerio de Economía. La decisión del jefe de estado de salir a aclarar los rumores bien temprano el lunes por la mañana tuvieron, al menos, dos motivaciones. Por un lado, la intención de enviar un mensaje de calma a los mercados, que empiezan a mirar de reojo la dinámica interna del oficialismo y en algunos sectores ya ni siquiera ocultan su desconfianza con el programa. Por el otro, un mensaje a cielo abierto a sus funcionarios: el rumbo no se cambia.
Los datos económicos que arrojaron en los últimos meses las mediciones públicas y privadas preocuparon a más de un integrante del oficialismo. El estancamiento y caída de los sectores que motorizan el consumo interno en desmedro de las áreas donde la acumulación tiende a ser el parámetro de la supervivencia de las mismas, puso sobre la mesa una realidad que los miembros más políticos de la gestión libertaria empiezan a ver como un problema de no tan largo plazo que, además de poner en jaque el modelo, también amenaza con romper el sueño húmedo de la reelección.
Con este contexto, no fueron pocos los dirigentes que le hicieron saber a Milei su preocupación por el panorama social. La última en hacerlo fue Patricia Bullrich, quien este viernes desayunó con el economista en la Quinta presidencial de Olivos después de varias semanas sin cruzarse a solas y en medio de las tensiones internas que la jefa del bloque de La Libertad Avanza germinó gracias a las críticas públicas que realizó en los últimos días y de las cuales no tiene pensado arrepentirse. Durante el cónclave, que se extendió por poco más de dos horas, la ex ministra de Seguridad le hizo saber de primera mano al líder libertario sus quejas no sólo por el ejercicio político de la gestión -un tiro por elevación a Karina Milei, quien sigue sentada arriba de los acuerdos electorales con los gobernadores-, también del rumbo de la economía.

Según confiaron fuentes al tanto de la conversación, la senadora le expuso al presidente la preocupación por los índices económicos y le pidió tener un margen de revisión. También, le hizo saber la necesidad de encontrar un parámetro lógico para el ejercicio parlamentario y que, desde ahora, todas las iniciativas cuenten con un doble chequeo previo para evitar caer en torpezas como lo que ocurrió con la Ley de Tierras y la Corte Suprema de Justicia. El dirigente aceptó y apoyó la moción de su jefa de bloque, aunque le aclaró que no habrá ningún cambio en materia económica. Bullrich se fue de la Quinta con un sabor agridulce. Sabe, como pocas, que si la política no se ordena la economía tampoco lo hará. El fenómeno se replica también a la inversa.
En este punto, tanto Bullrich como Toto coinciden en que la idea de acelerar las alianzas con los gobernadores podría traer bajo el brazo un mayor manto de previsibilidad no sólo para los mercados, sino también para el juego político. Si bien la ex macrista aún cuenta con aspiraciones propias y no son pocos los miembros del oficialismo que la acusan de frenar la discusión por la suspensión de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) en el Senado, lo cierto es que para cualquier escenario en el que quiera ser protagonista, la senadora sabe que requiere de un mínimo de estabilidad para poder avanzar con sus planes. Para ello, el ordenamiento y el éxito del plan son altamente necesarios.

Aunque en distintas facetas y manteniendo la distancia política que ya nadie oculta que tienen, este viernes Martín Menem también se pronunció respecto al futuro electoral y dejó en clara la postura que mantendrá el karinismo. “Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza y llegar a alianzas electorales. Pero si queremos que esto dure y perdure en el tiempo, lo que tenemos que hacer es tener agendas programáticas similares”, lanzó el presidente de la Cámara de Diputados en un acto que encabezó junto a Sebastián Pareja para la juventud militante de La Libertad Avanza en Tigre.
Siempre con indirectas, el vicepresidente del partido utilizó su rol para dejar plasmado el rumbo que seguirá Karina Milei, quien ya avisó que no tiene planeado cerrar ningún acuerdo hasta bien entrado el verano del 2027. Pésima noticia para Toto, quien en reuniones privadas sigue jurando que las negociaciones con los gobernadores están viento en popa. Más de una decena de mandatarios provinciales ya anunciaron que desdoblarán sus elecciones de la nacional. ¿Tiene espalda el oficialismo para bancarse un posible escenario de derrotas territoriales si la hermanísima decide forzar una ruptura con los caciques? Nadie por ahora se atreve a responder.
En el mientras tanto, en el gobierno seguirán montando una puesta en escena de trabajo contínuo para avanzar con las discusiones parlamentarias. La intención es mantener la atención de los gobernadores, cada vez más impacientes con los métodos y las formas de la gestión libertaria. Desde el oficialismo ahora dicen que la discusión por el Presupuesto 2027 podría pasar a finales de octubre y comenzar a ser tratada recién en noviembre, una fecha cuanto menos llamativa para un proyecto de esta escala. Si el gobierno cumple con sus propios dichos, el tratamiento de la Reforma política recién se daría para mediados de año, instancia que deja prever que se convocarán a sesiones extraordinarias durante diciembre.

De esto y más se dialogó esta tarde en una nueva edición de la mesa política de la que Luis Caputo tuvo que eximirse por el viaje previsto a Bangkok, Tailandia, donde participó de las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, junto al viceministro José Luis Daza. Allí, el Messi de las finanzas macrista se reunió con la presidenta del organismo, Kristalina Georgieva, el presidente del Grupo Banco Mundial, Ajay Banga, y el titular del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn.
En el gobierno juraron que los encuentros fueron fructíferos y aseguraron que las revisiones del próximo trimestre volverán a cumplir con las expectativas, tal como ocurrió durante la última visita del Fondo al país. La incógnita que hermana a varios funcionarios es si el espaldarazo internacional es suficiente para conseguir la reelección del modelo.
Durante el encuentro de la mesa política, de la que también participó el ministro de Desregulación y Transformación del estado, Federico Sturzeneger, se puso sobre la mesa la discusión sobre el proyecto de Mercados de capitales, con la que el ex funcionario de la Alianza busca modernizar y darle mayor financiamiento a empresas, Pymes y comercios. Pese a la iniciativa, aún no hay fecha de tratamiento y en el gobierno admiten que no saben si caberá dentro de la lista de tareas de este año.
TS/CM










