Ante el creciente clima de conflicto gremial y al borde de las fechas límite para la liquidación de haberes, el gobierno de Axel Kicillof formalizó la convocatoria a los gremios estatales y docentes de la Provincia de Buenos Aires para retomar la negociación paritaria este viernes 16 de octubre.
Los encuentros se desarrollarán de manera desdoblada en la ciudad de La Plata. La primera mesa con los sindicatos estatales (Ley 10.430) tendrá lugar a las 10:00, mientras que el turno para los representantes del Frente de Unidad Docente será a partir de las 11:30.
La convocatoria oficial se produce tras semanas de trascendidos, contactos reservados sin mayores avances y un profundo malestar en las organizaciones sindicales debido a que septiembre transcurrió sin incrementos salariales.

Gremios como ATE y la FEGEPPBA habían advertido en las últimas horas que el transcurso de los días ponía en jaque la posibilidad de incorporar cualquier suba en las liquidaciones correspondientes al mes en curso, endureciendo la presión sobre el Ejecutivo provincial. A este escenario se sumó el paro de actividades anunciado por los sindicatos docentes y el sector estatal para este jueves, en sintonía con la Marcha Federal Universitaria y en reclamo de una recomposición salarial urgente y la garantía en las prestaciones de IOMA.
Las organizaciones concurrirán a los encuentros paritarios con el objetivo central de conseguir una oferta que amortigüe la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación y que logre aplicarse de manera inmediata en los próximos sueldos. Por su parte, la administración bonaerense llega a la mesa condicionada por una compleja situación financiera derivada de la caída de fondos y transferencias nacionales, lo que marcará el pulso de una negociación clave para descomprimir el conflicto en el territorio bonaerense.

Puertas adentro, en los gremios ven con preocupación la falta de acompañamiento a las conducciones sindicales y la caída en los números de afiliados en cada sector. En Casa de Gobierno celebran que no haya medidas de fuerza contundente, aunque creen que los estatales bonaerenses forman una base electoral contundente de cara a la próxima elección.
La discusión se vio en la falta volumen en la última manifestación que realizó ATE a las puertas de la Legislatura. Por la falta de consenso, no fueron a Casa de Gobierno y marcharon a la casa de leyes para pedir por la integración de los trabajadores estatales en la discusión presupuestaria. Desde la Legislatura fueron contundentes: “Axel todavía no mandó el presupuesto”. La discusión todavía no fue iniciada y desde ATE quisieron lavarse la cara en una marcha para descomprimir el malestar en las bases sindicales.
En UPCN, la falta de llamado a la elección de delegados sigue llamando la atención. Pese a la ratificación de Fabiola Mosquera al frente del principal gremio estatal, los delegados en cada ministerio no fueron confirmados en las urnas y hay delegaciones donde las propuestas para la representación sectorial dejaron de ser afiliados. Todo un síntoma de la época, donde las conducciones sindicales dejaron de darle respuestas a los trabajadores.
JMA/CM










