Jorge Macri reconoció que mantiene diferencias de gestión con su primo, jefe político y expresidente Mauricio Macri, en medio de las conversaciones políticas que atraviesan al Pro y de las negociaciones con La Libertad Avanza (LLA) de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, el jefe de Gobierno porteño buscó relativizar las tensiones familiares y políticas al asegurar que los intercambios entre ambos forman parte de la dinámica habitual de la gestión.
“Él siempre pide más. Dice que ahora hay que lograr más eficiencia, bajar impuestos, hay que concesionar los medios públicos y eso lo hicimos”, sostuvo el mandatario porteño durante una entrevista en TN. En ese marco, admitió que existen diferentes “miradas de gestión”, aunque insistió en que se trata de “discusiones normales”.

Las declaraciones exponen matices entre los dos dirigentes del PRO sobre el rumbo de la administración porteña, el territorio más cuidado por el Calabrés. Mauricio Macri mantiene una influencia y control central en la fuerza que fundó, mientras que Jorge Macri enfrenta el desafío de sostener el gobierno de la Ciudad que desde hace 5 periodos gobiernan los amarillos y definir la estrategia electoral del espacio frente al avance libertario.
El vínculo entre el PRO y La Libertad Avanza es tenso y constituye una relación que tendrá un papel central en el armado opositor y oficialista para las elecciones de 2027. Consultado sobre la posibilidad de compartir fórmula con Pilar Ramírez, presidenta del bloque libertario en la Legislatura porteña, Jorge Macri evitó anticipar definiciones. “Ella es la presidenta del bloque de LLA en la Legislatura y todavía falta mucho”, respondió. Luego, agregó: “Es una discusión para el año que viene. Necesitamos consolidar relaciones”.

El jefe de Gobierno dejó así abierta la posibilidad de avanzar en entendimientos electorales, aunque aclaró que todavía no es momento de resolver candidaturas. Sus palabras se producen en un escenario en el que el PRO y La Libertad Avanza mantienen vínculos de cooperación política, pero también deben definir cómo se distribuirán los espacios de poder y las candidaturas en el distrito. “Venimos trabajando bien. El PRO desde siempre tuvo un compromiso con el momento histórico de la Argentina”, afirmó Macri al referirse al trabajo conjunto con el Gobierno nacional.

La posibilidad de un acuerdo electoral entre ambas fuerzas empieza a incidir en la definición del calendario electoral porteño. Jorge Macri se mostró proclive a que las elecciones de la Ciudad se realicen el mismo día que las nacionales, una alternativa que facilitaría una estrategia conjunta con el oficialismo de Javier Milei.
“Pueden ser antes, pero la última del Ejecutivo fue coincidiendo con la Nacional, así que es probable que sea al mismo tiempo. Hay que hablarlo con las otras fuerzas”, sostuvo el jefe de Gobierno. En el entorno del mandatario consideran que el escenario más probable es el de elecciones concurrentes, con boleta única de papel para los cargos nacionales y boleta única electrónica para los porteños.
La dimensión política de la decisión es evitar un desdoblamiento podría contribuir a las negociaciones con los libertarios y reducir el riesgo de una competencia separada entre ambos espacios. Sin embargo, el entendimiento todavía no está cerrado. Ramírez mantiene abierta la posibilidad de una candidatura libertaria propia para 2027.

Jorge Macri ubicó en marzo del año próximo el posible inicio de las conversaciones formales, un horizonte que vuelve menos probable una convocatoria electoral anterior a junio. La definición del calendario aparece así ligada a la negociación por las candidaturas y a la relación de fuerzas entre el PRO y La Libertad Avanza en el distrito.
A ese escenario se suma la disputa entre Jorge y Mauricio Macri por la conducción política del partido. La renuncia de Ezequiel Sabor a la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, formalizada a comienzos de octubre, dejó expuesta la tensión por el control de una estructura clave para la articulación territorial de las 15 comunas porteñas.

Sabor, identificado históricamente con el expresidente, dejó ese cargo, aunque continuará como director del Banco Ciudad y conservará funciones partidarias.
La interna adquiere relevancia electoral porque Mauricio Macri busca preservar su influencia sobre el armado partidario, mientras Jorge intenta consolidar una conducción propia desde el Gobierno porteño. En ese marco, la posibilidad de un acuerdo con Milei no depende únicamente de las coincidencias programáticas entre ambas fuerzas: también está atravesada por quién tendrá la última palabra en la selección de candidatos y en la estrategia del PRO para 2027.
AL/CM










