En un movimiento que vuelve a tensionar la relación política e institucional entre la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció que los Centros de Diagnóstico del sistema público de salud porteño pasarán a ser de uso exclusivo para residentes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La decisión adoptada por la gestión de la Ciudad busca limitar la demanda proveniente del Gran Buenos Aires en la red de atención primaria y secundaria. “Se terminó ser la prepaga del conurbano. Los Centros de Diagnóstico de la Ciudad son exclusivos para porteños”, aseveró Macri en su presentación.
Sin embargo, desde Provincia alzaron su voz contra las preferencias del jefe de Gobierno sobre las prestaciones de servicios. La primera en alzarse contra el exintendente de Vicente López fue la senadora bonaerense, Malena Galmarini,
“Pero Jorge, vos fuiste Intendente de un distrito del Conurbano, te acordas? Si tus vecinos de Vicente López cruzan la General Paz no los vas a atender? Que dice Soledad Martinez? Y tampoco te la des de “prepaga” que bastante mal están las instalaciones de todos los efectores de salud, entre otras cosas, gracias a las políticas de ajuste del gobierno que apoyas!!! Daleeeeee…”, remarcó la legisladora en sus redes sociales.

La alusión de la senadora bonaerense tiene un impacto político contundente. Allí el Frente Renovador ve con buenos ojos impulsar a la diputada Sofía Vannelli como alternativa a la gestión de la intendenta del PRO, Soledad Martínez, quien no encuentra el rumbo en la gestión y es amenazada por sus propios socios de La Libertad Avanza. Los libertarios creen que Martínez es el principal sostén de Mauricio Macri y creen que allí tiene que haber “alternancia”.
La medida impulsada por Macri aplica específicamente a la red de Centros de Diagnóstico porteños, aunque se aclaró que no implica la prohibición de atención en la totalidad de los hospitales públicos porteños.
Pero Jorge, vos fuiste Intendente de un distrito del Conurbano, te acordas? Si tus vecinos de Vicente López cruzan la General Paz no los vas a atender? Que dice @soledadmartinez?
Y tampoco te la des de “prepaga” que bastante mal están las instalaciones de todos los efectores de salud, entre otras cosas, gracias a las políticas de ajuste del gobierno que apoyas!!! Daleeeeee…@francaporiccio
@SofiaVannelli— Malena Galmarini (@MalenaGalmarini) October 17, 2026
El anuncio del exintendente de Vicente López desencadenó una rápida reacción desde el cristinismo y marcó un contrapunto con la gestión porteña. El primero en salir fue el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, que cuestionó la mirada tributaria y la gestión sanitaria de la Capital Federal.
“Se cobran de la riqueza que producen los bonaerenses”, disparó Kreplak, argumentando el impacto del flujo diario de trabajadores que viajan desde la provincia para generar ingresos en la Ciudad. El titular de la cartera sanitaria provincial minimizó el peso relativo de la demanda bonaerense en la ciudad y cruzó a Macri por el tono de sus dichos. “Atienden a menos del 3% de nuestra población y andan echándonos la culpa de sus incapacidades. Qué feo que es gestionar y hacer política solo para desparramar odio”, recalcó.

La disputa por la “reciprocidad” y el financiamiento de la salud en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) suma así un nuevo capítulo de fricción en la agenda legislativa y ejecutiva entre ambos distritos.
El diagnóstico que hacen en la provincia es que mucha del capital humano que se provee la Ciudad de Buenos Aires viene del Área Metropolitana y le reprochan el uso del conurbano como “un basurero”. “Van a tener que buscar un lugar donde tirar la basura”, reclaman cerca del gobernador Axel Kicillof.
Desde 1977, los porteños envían diariamente entre 6.000 y 7.000 toneladas de basura a la Provincia de Buenos Aires para su disposición final. La gran mayoría de estos residuos se entierran en el Complejo Ambiental Norte III, un mega-relleno sanitario de la CEAMSE ubicado entre los partidos bonaerenses de San Martín y San Miguel.

El impacto político en Vicente López
Las medidas que buscan endurecer su posicionamiento con los bonaerenses tienen impacto directo en el terruño del jefe de Gobierno. La actual intendenta, Soledad Martínez, atraviesa complicaciones para afrontar su gestión local y apuesta todo a una alianza con La Libertad Avanza.
Vicente López no escapa a la realidad que vive el Área Metropolitana en un crecimiento del delito. Allí, el agravante pasa por la falta de formación de los agentes municipales y que buscan imitar a lo sucedido en la Ciudad de Buenos Aires, donde llueven las denuncias por violencia institucional.
En ese distrito, la intendenta está sufriendo variaciones en su imagen. Aunque en el último estudio de Ranking de intendentes del Gran Buenos Aires de CB Global Data marca un ascenso en su imagen, la caída de Martínez es marcada. En casi tres años de gestión, pasó de liderar el ranking a estancarse en el pelotón “de los 8 medio”.

En ese estudio, Soledad Martínez cosecha un 40% de rechazo y eso mira el peronismo, que se envalentona con la idea de poder dar el golpe en medio de la dispersión del oficialismo, donde La Libertad Avanza busca una alternancia y se niega a respetar un acuerdo con el PRO.
Vicente López es la cuna de resistencia, junto a la Ciudad de Buenos Aires, de Mauricio Macri, lo que la tensión entre Casa Rosada y el PRO marca una dispersión en la posibilidades de acuerdos para el 2027.
JMA/CM










