El cierre de los mercados financieros de este lunes estuvo marcado por la reacción negativa de los inversores al triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva frente a Flávio Bolsonaro en las elecciones presidenciales de Brasil. En la Argentina, la jornada estuvo signada por las bajas de los bonos soberanos y las acciones, además de una nueva suba del riesgo país, que superó los 750 puntos básicos.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó hasta los 765 puntos básicos, uno de sus niveles más elevados del año. El movimiento estuvo impulsado por el retroceso de los títulos públicos argentinos en dólares, que perdieron valor en los mercados internacionales, así como el resultado de la elección en Brasil. La suba del riesgo país refleja a la vez el mayor rendimiento que exigen los inversores para mantener deuda argentina frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
En la Bolsa porteña, las acciones también sufrieron una rueda negativa, mientras que los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street registraron pérdidas que llegaron a cerca del 10%. Entre las compañías más afectadas estuvieron los bancos y Mercado Libre, que tiene una exposición significativa a la economía brasileña. Los bonos soberanos, por su parte, acompañaron la tendencia bajista y profundizaron la presión sobre los activos financieros locales.

El mercado cambiario tampoco quedó al margen de la incertidumbre regional. El dólar mayorista cerró en torno a los $ 1.541,50, tras avanzar más de $ 10 durante la jornada, mientras que la cotización minorista en el Banco Nación llegó a los $ 1.560 para la venta. La depreciación del real brasileño y la reacción de los inversores frente al resultado electoral sumaron presión sobre las cotizaciones locales, en un contexto de cautela financiera.
En Brasil, el impacto fue todavía más pronunciado en el mercado bursátil. La Bolsa de San Pablo llegó a registrar pérdidas superiores al 15%, mientras que el real se depreció alrededor de un 12%. La magnitud de los movimientos obligó a suspender temporalmente algunas operaciones, en una jornada atravesada por la revisión de las apuestas financieras que anticipaban una victoria de Bolsonaro.
Lula marcó prioridades que impactarán en Argentina
Luiz Inácio Lula da Silva celebró su victoria en el balotaje presidencial de Brasil y marcó la perspectiva política de los días que vendrán para el gigante amazónico, pero también para el continente. Su discurso combinó la reivindicación de la democracia, la defensa de la soberanía nacional y la promesa de transformar su próximo gobierno, tres puntos que impactan con mucha fuerza dentro del arco opositor a la ultraderecha en Argentina. “Nuestro país no va a ser el patio trasero de nadie”, afirmó el mandatario, que consiguió revertir la diferencia de la primera vuelta y aseguró su continuidad en el Palacio del Planalto por un cuarto mandato.
Uno de los ejes centrales del discurso fue el cuestionamiento a las plataformas digitales y su influencia en la competencia electoral. Lula acusó a las empresas tecnológicas de intervenir en la circulación de contenidos durante la campaña y volvió a reclamar una regulación del sector. “No es posible que nosotros no tengamos conciencia de que un crimen en el mundo digital debe ser tratado igual que un crimen en la vida real”, sostuvo. En ese sentido, cuestionó el poder económico de las grandes compañías tecnológicas y reclamó que rindan cuentas por su actividad en Brasil.
El mandatario también aseguró que la comunicación digital tendrá un lugar más relevante durante su próxima gestión. “Vamos a cambiar la forma de gobernar este país. Vamos a hacer al pueblo participar más. La comunicación digital va a ganar un espacio muy grande en este gobierno”, afirmó.
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