Cerca del mediodía y apenas unas horas después de cantar con El Chaqueño Palavecino en el Festival Jesús María, el presidente Javier Milei llegó a Asunción, Paraguay. Junto a Santiago Peña, jefe de Estado del país anfitrión, y Yamandú Orsi, su par en Uruguay, se encontrarán con Ursula von der Leyen, representante de Europa para la firma del tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE). El mandatario de Brasil, Luiz Inácio «Lula» da Silva se tomó ayer la foto con la presidenta de la Comisión. Será el gran ausente de la jornada.
El tratado que lleva 25 años de negociaciones y establece la eliminación progresiva de aranceles sobre el 91% de las exportaciones de ambos bloques. Anunciado en 2019, recién el 9 de enero de este año el Consejo Europeo a la Unión Europea habilitó la firma. Fue una decisión muy peleada, con la oposición de Francia, Polonia, Austria, Hungría e Irlanda, y la abstención de Bélgica. Pero, la mayoría de los integrantes del Consejo Europeo votaron a favor. Además de la eliminación progresiva de aranceles. El acuerdo fija períodos de transición de hasta 15 años para productos sensibles.
Esto sucede en un contexto geopolítico cambiante y tenso. La guerra comercial desatada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la cada vez mayor dependencia de China y las puja entre naciones, con la guerra en Ucrania y la crisis en Oriente Medio aún vigentes, han empujado a los países agrupados en el Mercosur y la UE a superar históricas diferencias, y sellar un tratado al que fue difícil llegar.
La firma tendrá lugar en Asunción en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central del Paraguay. La locación no es azarosa: allí, en 1991, se creó el Mercosur.






