Tres días consecutivos de fuego voraz. El clima no acompaña: 30 grados de temperatura y «viento Puelche», que sopla en ráfagas de entre 40 y 50 kilómetros por hora. Hay 19 muertos reportados, 50.000 evacuados, 25.000 hectáreas arrasadas y miles de viviendas destruidas. El escenario es peor que el que se dio en 2010, en ocasión del terremoto que azotó el sur de Chile. El presidente Gabriel Boric no viajó a la zona, pero dictó el toque de queda nocturno. Y describieron el incidente como «megaincendio».
No está claro todavía cómo se iniciaron los focos. El ministro de Seguridad de Chile, Luis Cordero, adelantó esta mañana que puede tratarse de fallas eléctricas, conductas negligentes o acciones intencionales, según cita el diario El País. La Fiscalía Nacional se ocupa de investigar qué puedo haber iniciado el fuego. Cordero dijo que la catástrofe es equivalente “en términos de intensidad, como megaincendio”. No es la primera vez que sucede. Hubo incendios forestales de gran magnitud en 2017 y 2023. El de 2024 dejó un saldo de 135 fallecidos.
Los incendios desataron una interna entre el presidente saliente y el electo. Boric tiene previsto reunirse con quien será su sucesor a partir del 11 de marzo, el republicano José Antonio Kast, en La Moneda. Boric dijo el domingo que el trabajo de reconstrucción superará su Administración, por lo que trabajará en conjunto con Kast, quien ha participado de encuentros virtuales con parte del que será su Gabinete. Para Kast la emergencia la que tiene que asumir Boric y su Administración, la reconstrucción de las vivienda y de la infraestructura crítica.
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