“Un amasijo de hierros”, así describieron los funcionarios españoles el resultado del choque de trenes de alta velocidad a la altura de Córdoba, una ciudad ubicada al Sur de la región de Andalucía. Hasta el momento registraron 41 muertos y un centenar de heridos. En paralelo a las tareas de rescate, avanza la investigación y una de las hipótesis es que se habría roto la unión de las vías. Se supo que el año pasado el sindicato de maquinistas había advertido sobre el deterioro de las rutas ferroviarias, incluida la de Adamuz, donde ocurrió el accidente. Hay 40 desaparecidos.
Según informó la agencia española EFE, la investigación apunta a una rotura del tramo de la vía, que puede ser “causa o consecuencia” del descarrilamiento del tren Iryo, según el ministro de Transportes, Óscar Puente. Los investigadores encontraron una junta rota en las vías e identificaron desgaste en la unión entre las secciones del riel, un defecto que llevaba ya algún tiempo, según indicó la agencia Reuters. Los técnicos consideran que esa unión defectuosa creaba un hueco entre las secciones del riel, que se fue ensanchando poco a poco a medida que los trenes continuaban circulando por la vía.
Mientras los dueños de las empresas involucradas hablan de una falla humana o exceso de velocidad, en las últimas horas se conoció un documento de uno de los sindicatos ferroviarios difundido en octubre donde se alertaba sobre el desgaste de las vías de alta velocidad. El tramo donde ocurrió el accidente formaba parte del informe.
En la carta que el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) le envió al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) estaban detallados los baches, desperfectos y desequilibrios en las líneas eléctricas aéreas que provocaban averías frecuentes y daños en los trenes. También señalaba que los conductores habían comunicado reiteradamente estas irregularidades al operador, sin que se adoptaran medidas correctivas.
Ayer se conoció que ADIF avisó en los últimos meses en sus redes sociales de al menos ocho incidencias técnicas ocurridas en el tramo de alta velocidad donde ocurrió el accidente. La mayoría de los desperfectos tenían que ver con la señalización del tramo, aunque también había otros por un problema en la catenaria y de infraestructura. Según publicó el diario El País de España, las incidencias en la línea Adamuz-Villanueva de Córdoba fueron tratados en el Senado el verano europeo, por pregunta del Partido Popular. En ese momento, el Gobierno reconoció entonces haber atendido dos “incidencias técnicas que afectaron a los sistemas de señalización”.
La investigación también extraerá los datos de las cajas «negras» de ambos trenes y las llevará a un laboratorio en Madrid. Ayer, la Guardia Civil concluyó la inspección ocular de los coches 7 y 8 del tren Iryo y ahora se centrará en el examen de los primeros seis vagones. La cifra de fallecidos no es definitiva. Aún se realizan trabajos para encontrar cuerpos en dos vagones del Alvia que cayeron por un talud de cuatro metros tras el impacto.
La Unidad Militar de Emergencias, la Guardia Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía participan en la búsqueda de personas. Pero las expectativas son nulas. El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, dijo que los dos vagones de Alvia que cayeron al talud quedaron “prácticamente desintegrados”.
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