“Don Chatarrín de los Tubitos CAROS” ahora también
es un desestabilizador de la democracia. Así lo dio a entender
el presidente Javier Milei al
repostar varios tuits sobre el CEO de Techint, Paolo Rocca, sugiriendo que el empresario intentó afectar a
La Libertad Avanza en las
elecciones bonaerenses de octubre pasado. Esto sucede en medio del
conflicto por la licitación para unos tubos que unen Vaca Muerta hasta San Antonio Oeste. Días atrás, en
La Derecha Fest había dicho que los empresarios que hacen
“negocios turbios con el Estado deben desaparecer e ir a la quiebra”.
El Presidente acusó a Rocca de intentar desestabilizarlo en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires. Lo hizo en lenguaje digital: a través del tuit de un usuario que acusaba a Rocca de jugar “all in para que el actual gobierno termine su mandato post elecciones de septiembre”. Milei citó el posteo y le agregó la palabra «Dato», como para refrendarlo.
Como es habitual, Milei retuiteó varios más sobre el tema. “Visita a una amiga, canta con ella y después da un discurso dejando al descubierto a empresarios prebendarios como Rocca. Qué más se puede pedir. Amo a JM”, decía uno. En otro repost, se basó en los dichos de un militante de LLA en Tierra del Fuego, que sostuvo que “parte del empresariado prebendario apostó a que el cambio no sobrevivía al primer test electoral” y celebró que “el esquema de aprietes, operaciones y lobby clásico ya no condiciona al poder político”. Y cerró: “Domadísimo, Don Chatarrín”.
El culebrón surgió con una licitación para Vaca Muerta. El Presidente y Rocca, el dueño del “gigante del acero” tuvieron los primeros encontronazos luego de que Techint perdiera una licitación del consorcio Southern Energy para la compra de 480 kilómetros de tubos para un proyecto que iba desde Vaca Muerta hasta el puerto de San Antonio Oeste, en Río Negro.
El conglomerado indio Welspun ganó la licitación con una propuesta de 203 millones de dólares y flexibilidad en la forma de pago y en las garantías. Un 40% menos que lo que ofrecía Rocca. Todo empeoró cuando la firma argentina dejó trascender que podría avanzar en un recurso antidumping. El ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, primero y Milei después se metieron en el asunto que derivó en “Don Chatarrín”.
Del amor al apodo hay una licitación (una ley, el RIGI)
«Las oportunidades del país son inmensas», había dicho Rocca en diciembre de 2023, apenas asumió Javier Milei a la presidencia. «Estamos frente a un cambio estructural, a un reset de la Argentina», agregó el empresario ítalo argentino y dijo que para cambiar “los aspectos estructurales, pero también en los mercados de cambio y el qué hacer en la actividad económica, las restricciones económicas y aumento del peso del Estado», el libertario debería “construir un consenso político e institucional sobre el futuro”.
Pero dos años después, el reset también le llegó al “gigante del acero”. Y gran parte tiene que ver con la sanción del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), una de las primeras leyes por las que batalló La Libertad Avanza en el Congreso. El RIGI fue clave para que los que ganaran en el proyecto de Vaca Muerta fuera la empresa india, porque ahora las empresas pueden importar insumos sin pagar aranceles, algo que bajó muchísimo los costos de Welspun, entre un 15% y un 20%.
Como contó Esteban Rafele en el newsletter de
Letra P, al enterarse del resultado de la licitación en diciembre pasado,
Rocca hizo circular que podía cerrar su planta de Valentín Alsina –la que producía los tubos gigantes que durante años recorrieron las rutas hasta llegar a Neuquén, Río Negro y La Pampa, al gasoducto Néstor Kirchner–
si no ganaba el proyecto. Una amenaza que irritó a muchos.
“Vamos a hacer todo lo posible para contrastar importaciones desleales, para poder fabricar y crear trabajo en esta cadena extraordinaria que es la cadena de la energía”, dijo días después Rocca y dio por terminado el posible cierre de la planta. Así es como “Don Chatarrín” se convirtió en un apodo burlón. Después de los meses dulces de puro elogio, Rocca perdió un negocio millonario frente a una empresa extranjera por una ley que sancionó el gobierno libertario al que defendió.
MN