Ya no hay vínculo entre el presidente Javier Milei y su vicepresidenta Victoria Villarruel. La tensión y la desconfianza reinan entre los compañeros de fórmula, lo que quedó evidenciado durante la apertura de sesiones número 144 del Congreso de la Nación.
Como corresponde según el protocolo, la presidenta del Senado encabezó la comitiva para recibir al primer mandatario junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem y al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala. El saludo frío entre ambos fue omitido por la transmisión oficial. En grabaciones caseras pudo verse el rostro adusto de Milei al darle la mano, mientras que Villarruel-vestida de negro y con escarapela en la solapa- se mostró todo el tiempo sonriente.
Con ese tono ambos caminaron por pasos perdidos, firmaron el libro de actas e ingresaron al recinto.
La hostilidad hacia la vice comenzó iniciada la sesión, antes de la llegada de Milei. Cuando entró al hemiciclo los libertarios hicieron silencio. Nadie la aplaudió.
Luego, durante el discurso presidencial la transmisión oficial la mantuvo casi todo el tiempo fuera de plano. Estratégicamente, solo fue enfocada cuando Javier Milei habló de golpistas y conspiraciones internas.

La desconfianza por parte del presidente y su entorno más cercano comenzó incluso antes de ganar las elecciones, cuando Villarruel hizo un acto de cierre de campaña aparte y con logo propio. A lo largo de los dos primeros años de mandato, los cruces y las diferencias se agudizaron y quedaron expuestas cada vez más. Hoy, la relación está completamente rota.
AS





