Intentando dejar atrás el estruendoso caso que tiene a Manuel Adorni como protagonista por la serie de compras de propiedades no declaradas en los bienes patrimoniales que detalló en la Oficina Anticorrupción, el gobierno apuesta por concentrarse en la gestión y se concentra en la reapertura de un Congreso que desde hace semanas está paralizado por la inacción del oficialismo.
La próxima semana, el jefe de gabinete se presentará ante la Cámara de Diputados para brindar su primer informe de gestión ante una oposición sedienta de sangre.
El ex vocero presidencial iniciará su alocución a las 10:30 del próximo miércoles y llegará acompañado al palacio legislativo por el presidente Javier Milei y la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, quienes, en una decisión sin precedentes, se harán presentes en los palcos del recinto para acompañar a su preferido en una nueva muestra de apoyo irrestricto hacia su persona y continuidad.
El «apenas» periodista, hoy devenido en funcionario, se sentará ante la Cámara baja con una actitud prepotente, similar a la que adoptó a través de sus redes sociales en los últimos días, donde se atrevió a hacer chistes sobre su situación patrimonial mientras la justicia sigue investigando por qué acordó pagar US$ 65.000 en efectivo y por fuera de la escritura al vendedor de uno de los departamentos que adquirió cuando llegó a la gestión nacional.
Según dejan saber desde las arcas del jefe de gabinete, la estrategia para enfrentar a los bloques opositores que irán dispuestos a exponer las incosistencias del ex candidato a legislador será formular un contraataque contra los diferentes interlocutores.

“Va a tener detallado las causas y los patrimonios de los jefes políticos de los diputados para poder tirárselos por la cabeza”, se mofan en el círculo de Adorni respecto al show que se montará en las próximas horas en el Congreso. En este marco, se espera que los diputados de La Libertad Avanza oficien como una tribuna de aplaudidores que le brinde apoyo moral al jefe de gabinete desde sus bancas. No se descarta que el propio presidente también participe del espectáculo, porque ya confirmó su presencia.
La estrategia del retorno del Adorni contestador está siendo pulida por el equipo técnico del ministro coordinador que encabeza el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, en colaboración con el grupo de consultores que coordina el asesor presidencial, Santiago Caputo, e integran los primos Tomás y Manuel Vidal. Al menos en este punto, la grieta oficialista se cierra.
Luego del espectáculo exclusivo que tendrá al palacio legislativo como escenario, el gobierno se concentrará en las negociaciones por la ambiciosa reforma política que buscarán aprobar antes del inicio del Mundial en junio. El proyecto apuesta por eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) y reformar la Ley Orgánica de Partidos Políticos, instancia que ya empezó a generar malestar en varios sectores.
Uno de los puntos más sensibles del texto advierte sobre una suba de piso de avales necesarios para constituir un partido nacional, lo que impide la conformación de espacios “fantasma” o “sellos de goma” que tienden a utilizarse como mecanismo de negociación para la inscripción de alianzas nacionales, provinciales y municipales. En este mismo sentido, el proyecto apuesta por subir el nivel de requerimientos para constituir un partido como tal, decretando que los espacios deberán demostrar que su cantidad de afiliados representa, al menos, al 0,5% del padrón electoral.
El proyecto de reforma política, que fue ingresado en el Senado esta semana, formaba parte del decálogo del Consejo de Mayo que el presidente y veinte gobernadores firmaron el 9 de julio de 2024 en Tucumán. Por entonces, los mandatarios provinciales se comprometieron a apoyar esta modificación pero el paso del tiempo y los incumplimientos de un gobierno que no hace más que romper sus propias promesas fueron motivos suficientes para que los caciques empiecen a mostrar diferencias con el modelo político.
Desde hace tiempo, en varias provincias hicieron saber a los interlocutores del oficialismo que la eliminación de las PASO es un punto en el que no están dispuestos a ceder. Para los jefes territoriales la existencia de esta herramienta es fundamental para lograr consolidar su poder y control dentro de sus respectivas comarcas, por lo que eliminarla supondría “un tiro en el pie”, como analiza un gobernador en off the record.

Con esto en mente, desde el gobierno nacional reactivaron los encuentros bilaterales con los mandatarios para intentar convencerlos de apoyar con los votos dentro del Senado, donde el oficialismo pretende tratar el proyecto en las próximas semanas. Este viernes, el ministro del Interior, Diego Santilli, la secretaria general de la presidencia, Karina Milei y el subsecretario de gestión institucional, Eduardo “Lule” Menem se reunieron en Casa Rosada con el gobernador de Chaco, Leandro Zdero, uno de los principales aliados de la gestión libertaria y con quien los armadores de La Libertad Avanza pretende cerrar un acuerdo electoral de cara al 2027.
Si bien los representantes del gobierno no se llevaron definiciones concretas sobre su apoyo en el recinto, sí advierten que las negociaciones siguen abiertas y que no descartan que con diálogo puedan llegar a un acuerdo. Los encuentros con otros gobernadores se replicarán en los próximos días y no se descarta que Santilli vuelva a iniciar una gira por el interior para visitar a los aliados en sus respectivas provincias. El ministro no sólo está enfocado en conseguir los votos del proyecto más importante del primer semestre de la gestión. También pretende darle una buena impresión a Karina. La hermana presidencial sigue custodiando la lapicera electoral del partido y sólo ella podrá bendecirlo como candidato en la Provincia de Buenos Aires. Hasta entonces, el Colo deberá seguir remando. Y aprobando leyes.
TS/CM





