Después de un largo período de tensiones entre Karina Milei y Santiago Caputo por el sillón del ministerio de Justicia, finalmente este miércoles Javier Milei confirmó a Juan Bautista Mahiques como el reemplazo de Mariano Cúneo Libarona. La decisión, estrictamente tomada por el Presidente y su hermana, se dio esta mañana en la intimidad de la Quinta de Olivos. Fue luego de la cumbre que el ahora exministro había solicitado con el Presidente para acordar las condiciones de su salida, a la que por pedido del Ejecutivo postergaba desde hacía más de seis meses.
Quién es Mahiques
Proveniente de la familia judicial, Mahiques es ahijado político del operador judicial Daniel Angelici. El vínculo entre ambos se extiende desde hace décadas, cuando el binguero todavía formaba parte del mundo Boca. Fue esta amistad lo que llevó al flamante ministro a cosechar una buena relación con Claudio “Chiqui” Tapia, barón del fútbol nacional, quien a finales de noviembre del 2025 lo designó como vicerrector de la Universidad del Fútbol Argentino (Unafa), cargo que abandonó pocos días después por el escándalo de la entrega de una copa a Rosario Central.
Mahíques es, además, amigo del abogado libertario Santiago Viola, quien fue nombrado como su segundo. Otra derrota de Santiago Caputo, quien buscaba mantener allí a uno de sus soldados, Sebastián Amerio. El ahora exfuncionario se enteró de su salida en forma sorpresiva, mientras presidía un plenario del Consejo de la Magistratura.

La relación con el poder real no acaba allí. Su padre, Carlos Alberto Mahíques, es uno de los hombres más importantes del Poder judicial, circunstancia que le valió el nombramiento en su actual cargo en la Cámara de Casación Federal de Comodoro Py, promovido por el entonces presidente Mauricio Macri. Los lazos con el macrismo de Mahíques padre exhibieron su punto máximo cuando fue nombrado al frente del Ministerio de Justicia de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de María Eugenia Vidal.
Viaje a Lago Escondido
En 2022, cuando Alberto Fernández todavía era presidente, una filtración de chats privados en un grupo de Telegram del que participaban jueces y fiscales expuso un viaje a la majestuosa finca de Lago Escondido, del magnate Joe Lewis y auspiciada por el Grupo Clarín. El flamante ministro fue parte de la polémica excursión. En las capturas de pantalla, incluso, se podía ver intervenciones de Mahiques en las que aportaba ideas para dibujar tickets para -presuntamente- simular que el viaje no había sido una dádiva, sino que había salido de los bolsillos de los «turistas».
Juan Bautista, quien asumirá formalmente su cargo en las próximas horas, es fiscal general en el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde 2019 y presidente de la Asociación Internacional de Fiscales desde septiembre de 2022. También se desempeña como rector organizador del Instituto Universitario de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires desde julio de 2024 y como docente titular en el Ciclo Básico Común de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en la Universidad Católica Argentina (UCA).
Abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires y magister en Administración de Justicia por la Unitelma Sapienza Universitá Degli Studi Di Roma, también es miembro de la Academia de Capacitación Mundial de la Asociación Internacional de Fiscales, donde colabora con profesionales de Estados Unidos, Australia, Canadá, Francia, Sudáfrica, República de Corea y Brasil.
La conformación de la Corte en la mira
Gracias a su amplísima trayectoria dentro del poder judicial, al que conoce de memoria a sus 45 años, Karina Milei espera que el flamante ministro ponga como una de sus prioridades completar la Corte Suprema de Justicia, luego del intento fallido de su antecesor de designar a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla en reemplazo de Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, respectivamente. Además, que pueda desenredar los nombramientos de las más de doscientas vacantes que los juzgados federales acumulan desde la llegada de Milei al Ejecutivo.
Si bien hasta el momento no hay definiciones sobre los posibles candidatos para ocupar las dos sillas restantes del máximo tribunal, se espera que la negociación por las mismas sean tan encarnizadas como las primeras. Por aquel entonces, el peronismo aún conservaba una mayoría trascendental dentro de la Cámara de Senadores, por lo que su rol era clave para avanzar o no en estos nombramientos. Con el recambio del último diciembre, el justicialismo conducido en el recinto por José Mayans dejó de tener peso propio y el gobierno buscará cerrar filas con el resto de los actores que integran el Senado.
Lejos está de ser una tarea fácil. La multiplicidad de actores interesados amenaza con complicar aún más las negociaciones que, indefectiblemente, el oficialismo deberá tener con gobernadores y opositores dialoguistas para completar la Corte a través del apoyo legislativo. La intención de Karina es que la cintura política de Mahíques facilite su tarea.
TC/SC






