El cabo primero de la Gendarmería Nacional Argentina, Nahuel Gallo, habló por primera vez tras ser liberado en Venezuela y regresar al país. Dejó atrás 448 días de detención en la prisión El Rodeo I, ubicada en las afueras de Caracas.
Tras permanecer dos días enteros en el Edificio Centinela, sede central de la fuerza de seguridad nacional en Buenos Aires, contó cómo atraviesa los primeros días fuera de cautiverio. “La verdad que no estoy preparado para relatar todo lo que viví, pero he defendido a mi institución y a mi bandera”, afirmó Gallo, visiblemente emocionado, al iniciar su testimonio. Lo acompañaban la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el canciller Pablo Quirno y el jefe de la Gendarmería Nacional, Claudio Brilloni.
Agradeció el acompañamiento del Ministerio de Seguridad y de sus superiores, y aseguró estar “bien de salud” aunque en proceso de realizar estudios médicos y readaptarse a la vida en sociedad tras su cautiverio.
Gallo describió las condiciones de reclusión en El Rodeo I, a la que definió como un “lugar de tortura psicológica”. Relató un contexto de aislamiento, incertidumbre e intensa presión emocional durante los meses de detención y subrayó que, si bien él recuperó la libertad, todavía preocupa la situación de otros extranjeros que permanecen en cárceles venezolanas en circunstancias similares.
Durante la conferencia, la ministra Monteoliva manifestó la “enorme alegría” del Gobierno por tener a Gallo “sano, entero y en su casa”, y destacó que el propio gendarme decidió dar su testimonio públicamente. Aseguró que el Ejecutivo lo acompañó “desde el primer momento” y que el proceso de reinserción se llevará a cabo respetando sus tiempos.
Por su parte, el canciller Quirno afirmó que el Gobierno trabajó “de manera incansable” durante los más de 14 meses que duró la detención, llevando adelante gestiones diplomáticas y presentaciones ante organismos internacionales. Agradeció la colaboración de países como Estados Unidos, Italia e Israel, y reafirmó que Argentina continuará trabajando por la liberación del ciudadano argentino Germán Giuliani, que aún permanece detenido en Venezuela. “La Argentina no abandona a sus ciudadanos”, enfatizó.
Brilloni, jefe de la Gendarmería, celebró el regreso de Gallo y subrayó que su condición de personal en actividad “nunca se perdió”, informando además que continuará con evaluaciones físicas para retomar progresivamente su labor en la fuerza.
Gallo llegó al país este lunes en un vuelo gestionado por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) que lo trasladó desde Venezuela. Permaneció detenido desde diciembre de 2024 en circunstancias que generaron tensiones diplomáticas entre ambos países. Su liberación fue confirmada por la AFA, que gestionó los pasos finales de su detención. Las autoridades argentinas se enteraron por redes sociales.
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