“Volvió el Javier auténtico”. La declaración, casi con alegría, de un referente de los orígenes de La Libertad Avanza sintetiza a la perfección la nueva oleada de ataques y vituperios que Milei reinauguró el los últimos días contra la prensa, el círculo rojo y todo aquel que tenga la osadía de cuestionar al primer mandatario. Todavía en Israel, donde viajó el último viernes para participar de los actos por el Día de la Independencia del país de Medio Oriente, el líder libertario volvió al uso excesivo de redes para adoctrinar a los propios y señalar a los ajenos.
Desde las últimas horas, el nuevo enemigo íntimo del presidente es el periodista Carlos Pagni. El editorialista de La Nación, quien mantiene en vilo todos los lunes al arco político con su programa Odisea Argentina, desarrolló este lunes el deterioro de salario público y privado que se vislumbra desde el inicio de la gestión del libertario. En una equivocación que bien podría ser justificada por los gajes del vivo y directo, el comunicador afirmó que el inicio del gobierno del libertario fue en 2023, circunstancia que enfureció por completo al inquilino de la Casa Rosada.
“Delincuente malparido”, lanzó Milei en su cuenta de Twitter en referencia al periodista. En otro pasaje de su exposición tuitera, el presidente volvió a abrazarse a su mantra “no odiamos lo suficiente a los periodistas” (NOL$ALP), que sólo utiliza para denunciar como “operadores” y “ensobrados” a los comunicadores que no se alinean con el discurso oficialista. En este sentido, el presidente también involucró al grupo La Nación: “hay complicidad absoluta por parte del medio que avala a un operador serial”.

El pronunciamiento de Milei contra el holding de medios se dio apenas un día después de la publicación de la editorial del director del grupo, Fernán Saguier, quien este domingo publicó una editorial titulada “Preservar el programa, proteger a Milei”, donde expone el acompañamiento explícito a las políticas del oficialismo. Los continuos guiños del diario fundado por Bartolomé Mitre a la gestión libertaria, sin embargo, no parecen ser suficientes para calentar el frío corazón del presidente. Meses atrás, el menor de los Saguier fue invitado a la Quinta de Olivos a participar de una cena con el presidente impulsada por el también periodista Luis Majul, quien buscó oficiar como nexo entre el magnate y el primer mandatario, pero nada salió acorde al plan. Según contaron malas lenguas, aquel encuentro terminó con Milei haciendo echar al radical de la Quinta escoltado por agentes de Casa Militar.
La furia de Milei hacia el periodismo, sin embargo, no es suficiente para ocultar el sol incandescente que supone la interna descarnada que su hermana Karina mantiene con el asesor Santiago Caputo. Pese a tener una hiperactividad tuitera durante toda su estadía en Israel, el presidente no hizo ninguna mención explícita sobre el enfrentamiento ya personal entre los miembros del extinto Triángulo de Hierro y se limitó a apoyar a la diputada Lilia Lemoine, quien apuntó contra su biógrafo, Nicolás Márquez, por pedir la renuncia de Manuel Adorni en medio del escándalo que lo tiene como principal investigado en la causa por enriquecimiento ilícito que llevan adelante el fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo.
“LILIA TIENE RAZÓN. Muchas veces, con toda la intención de ensuciar, llaman a personas a opinar (sabiendo la respuesta que muchos usan para ganar cámara) como si fueran parte de LLA aún sabiendo que no lo son. En 2023 lo han hecho miles de veces con el fin de ensuciar”, sostuvo el mandatario al repostear el video en el que la diputada defenestró a Márquez y que despertó una ola de indignación en la guardia pretoriana que se aglomera en Las Fuerzas del Cielo, la orga que tiene a Caputo como referente político.

El silencio de Milei sobre la extensión de la interna es justificado puertas adentro del oficialismo con un discurso de bajo calibre. “El presidente tiene cosas más importantes que hacer que estar hablando sobre una pelea en Twitter”, dijo un importante referente que luego no supo explicar el tiempo que el líder libertario le dedicó a sus redes sociales en las últimas 72 horas.
Quienes conocen de cerca al economista advierten que esta postura se mantendrá hasta el final puesto que Milei reconoce puertas adentro que no puede elegir entre su hermana y su amigo. La indefinición, justificada estrictamente por una circunstancia meramente sentimental, empieza a traer complicaciones dentro de la gestión que encuentra trabas extraordinarias en definiciones claves. Con conocimiento de esta situación, en su último discurso luego de recibir el doctorado Honoris Causa de la Universidad Bar Ilan, el presidente reivindicó su gestión y envió un guiño a su gabinete.

“En poco más de dos años, llevamos a cabo más de quince mil reformas estructurales. De hecho, el Ministerio que comanda el doctor Federico Sturzenegger se llama Ministerio de Desregulación”, contó el presidente y después lo mencionó como ejemplo. “Puertas adentro lo llamamos el Ministerio de los rendimientos crecientes” porque “básicamente, desregular implica devolver derechos de propiedad, y eso permite liberar rendimientos crecientes y eso genera crecimiento porque facilita la división del trabajo”, sostuvo.
El líder libertario llegará al país este miércoles luego de cinco días en Israel y deberá enfrentarse a una gestión que deberá recomponerse internamente mientras su jefe de gabinete es investigado por la justicia. Para intentar desviar la agenda, el gobierno utilizará el Congreso como escudo protector y buscará arrebatar de actividad al palacio legislativo con la esperanza de que el aumento de propiedades del ex vocero quede en un segundo plano. ¿Comodoro Py estará dispuesto a cumplir los sueños presidenciales? Habrá que esperar.
TS/CM






