El balance del Argentina Week en Estados Unidos, que el Gobierno cerró con anuncios de inversión por un total de US$ 16.151 millones, corre el riesgo de ser neutralizado por la inercia de la fuga por el atesoramiento de los privados. Un informe de la Fundación Capital —liderada por Martín Redrado— proyecta que la formación de activos externos (FAE), también conocida como fuga, puede alcanzar los US$ 20.000 millones en 2026. Bajo este escenario, los dólares que ingresarían por los «mega anuncios» oficiales no llegarían a cubrir la demanda de ahorristas y empresas por un rojo potencial de casi US$ 4 mil millones.
La tendencia a la dolarización de carteras ha mostrado señales de aceleración recientemente, alertó Gonzalo Martínez en Perfil. De acuerdo con el balance cambiario del Banco Central (BCRA), la demanda de moneda extranjera en enero alcanzó los US$ 2.203 millones, con lo que marcó su segunda suba mensual consecutiva. Para dimensionar la proyección actual, los analistas recuerdan que en 2018 —el último año no electoral comparable— los ahorristas minoristas realizaron compras netas por US$ 18.851 millones, una cifra que también supera lo recolectado en la reciente gira oficial.
El historial reciente de salida de capitales marca un piso elevado de resistencia para el programa económico. Durante el año pasado se batió un récord histórico: la FAE (que incluye demanda del sector privado no financiero y giros a cuentas en el exterior) trepó a los US$ 32.340 millones, el guarismo más alto de lo que va del siglo. Si bien la estimación para este año es menor (US$ 20.000 millones), sigue representando un desafío estructural para las reservas del Banco Central, que debe lidiar con una sed de divisas que el ingreso de inversiones productivas aún no logra compensar.
En este contexto, el Gobierno ha ratificado la continuidad del cepo cambiario para el sector corporativo. En el marco del Argentina Week, el presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó modificaciones en el corto plazo y señaló: “Si no querés participar del mercado cambiario oficial, podés ir al mercado financiero”. Según consignó Bloomberg Línea, la autoridad monetaria sostiene que no se avanzará en la quita total de restricciones hasta que se eliminen todos los desequilibrios económicos pendientes.
Actualmente, el cepo para las compañías se mantiene. Las empresas solo pueden girar dividendos a partir del cierre del balance del año pasado, manteniéndose la restricción para los periodos previos a 2025. El esquema funciona como un mecanismo de contención para que el capital de trabajo permanezca en moneda local, intentando frenar una salida de dólares que, según las proyecciones privadas, amenaza con consumir rápidamente los frutos de la apertura financiera hacia el exterior.
EO





