Este miércoles a la noche, hora local, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó a China para participar de una cumbre con su par asiático, Xi Jinping, en un contexto marcado por la disputa comercial entre ambos países y la guerra en Medio Oriente.
La reunión entre ambos mandatarios será la primera vez que un presidente norteamericano pisa suelo chino, desde 2017. Precisamente, el último encuentro también lo había protagonizado el mismo Trump. Pero este cara a cara llega con una escalada de tensiones sin precedentes entre las dos principales economías mundiales. El punto más álgido sucedió el año pasado, cuando el estadounidense impuso aranceles a todos los países que comercializaban con el gigante asiático. Luego, el pasado octubre llegaron a una tregua en Busan, Corea del Sur.
BREAKING: President Trump has STEPPED OFF Air Force One with Elon Musk in BEIJING, receiving an INCREDIBLY warm welcome from the Chinese
300 Chinese students waved American and Chinese flags, and 47 was presented with gifts
This is the FIRST Presidential visit to China in… pic.twitter.com/uXkpRvZJg4
— Nick Sortor (@nicksortor) May 13, 2026
Sin embargo, la invasión estadounidense a Venezuela y el bloqueo del estrecho de Ormuz, en Medio Oriente, afectaron la economía china porque Xi Jinping se quedó sin una enorme parte del petróleo que le proveían estos países.
Medición de fuerzas
La primera reunión entre ambos presidentes sucederá este jueves por la mañana, hora local. Se espera que la economía sea el eje central del encuentro, en donde primarán los desequilibrios comerciales, transacciones e inversiones. De todos modos, también se abordará la guerra en Medio Oriente, ya que el doble bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa alrededor del 20% mundial de petróleo y gas natural licado (GNL) afecta a todo el mundo.
Por otra parte, Trump adelantó que el próximo lunes se adentrará en un tema más que sensible para China: Taiwán, la isla autogobernada que Pekín considera una parte irrenunciable de su territorio. Por eso, se espera que Xi Jinping también ponga sobre la mesa las operaciones militares estadounidenses en Venezuela e Irán, dos aliados del gigante asiático.
Trump llegó a China con una enorme comitiva cargada de sus funcionarios de mayor confianza, como el secretario de Tesoro, Scott Bessent, y una larga lista de empresarios encabezados por Elon Musk. Su aterrizaje al aeropuerto de Pekín estuvo marcado por un enorme operativo de seguridad que lo acompañó hasta el hotel donde se hospedará durante esta visita histórica.
S.C./






