Este martes 24 de marzo de 2026 se cumplen 25 días del inicio de la guerra en Irán. A pesar de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la existencia de 15 puntos de acuerdo con el país de Medio Oriente, continúan los bombardeos en la zona.
De acuerdo con medios iraeníes, dos instalaciones de gas y un gasoducto fueron blanco de ataques de Israel y Estados Unidos. «En el marco de los continuos ataques perpetrados por el enemigo sionista y estadounidense, el edificio de la administración del gas y la estación de regulación de presión de gas de la calle Kaveh, en Isfahán, fueron objeto de ataques», informó la agencia de noticias Fars.
La agencia también informó de otro ataque contra un gasoducto de la central eléctrica de Jorramshahr, en el suroeste del país, sin especificar la magnitud de los daños.
Por su parte, Irán lanzó un nuevo ataque con misiles contra Israel, lo que dejó al menos cuatro heridos y causó daños materiales en Tel Aviv. Imágenes de agencias mostraron calles llenas de escombros y la fachada de un edificio en ruinas en el centro comercial de la capital israelí.
El alcalde de la ciudad, Ron Huldai, dijo a los periodistas que un “impacto directo” había alcanzado un edificio en un barrio exclusivo. Según varios medios israelíes, la policía cree que los daños fueron causados por un misil de munición en racimo equipado con tres o cuatro ojivas, cada una con aproximadamente 100 kilogramos de explosivos.
El precio del petróleo sigue subiendo
Ante la persistente interrupción del suministro mundial de petróleo y la negativa de Irán de haber mantenido conversaciones con Estados Unidos para poner fin al conflicto, el precio del crudo mantiene la tendencia alcista.
En ese sentido, el Brent superó los 100 dólares por barril. En lo que va del mes aumentó cerca de un 40%, principalmente por temor de que las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán desencadenen una crisis energética mundial e impulsen la inflación. En tanto, el crudo de referencia estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), avanzó cerca de un 2%.
Cabe señalar que la guerra obstaculizó el tránsito por el Estrecho de Ormuz, obligando a los productores del Golfo Pérsico a recortar millones de barriles de su producción diaria de petróleo. Los productos derivados, como el diésel y el combustible para aviones, sibieron incluso más que el crudo, presionando a los consumidores e inquietando a los gobiernos.
RM






