Un nuevo nombre se suma a la lista de compañías que dejan de producir en el país y optan por importar sus productos. Fomentado por las políticas de Javier Milei y su equipo económico, John Foos, histórica empresa argentina dedicada a la fabricación de indumentaria y calzado, anunció que dejará sin funcionamiento su planta de Beccar antes de finalizar abril.
En su lugar, la compañía empezará a importar productos terminados provenientes de distintos países de Asia. Según informó Infobae, el proceso de desarme de la fábrica se aceleró durante el último año. La dotación de personal se redujo de cerca de 400 trabajadores en 2023 a apenas medio centenar en la actualidad.
“La empresa se encuentra llevando adelante un proceso de reestructuración interna, orientado a adecuar su operación y garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo. Este proceso tiene como objetivo consolidar una estructura sólida que permita a la marca continuar activa y proyectarse hacia el futuro. Asimismo, la compañía informa que todas las gestiones se están realizando conforme a la normativa laboral vigente, cumpliendo con las obligaciones correspondientes tanto en términos legales como en los plazos establecidos. La marca confía en que este proceso permitirá ordenar su operación, fortalecer su estructura y continuar creciendo en el mercado”, comunicaron desde la firma.
La compañía liderada por la familia del dueño, Miguel Fosati, habría ofrecido acuerdos de desvinculación con indemnizaciones de entre el 60% y el 70%. Sin embargo, advirtieron que podrían solicitar un concurso preventivo si no se logran acuerdos.
La decisión final no habría sorprendido a los trabajadores que ya comenzaban a ver señales de que la empresa estaba reduciendo progresivamente la producción nacional: primero se reemplazó el armado local de zapatillas por la importación de partes desde China y, en el último tiempo, se optó por traer el producto terminado.
El cierre de la planta marca el fin de una etapa clave para la industria del calzado nacional. En sus años de mayor actividad, la fábrica de Beccar llegó a producir miles de pares diarios y abasteció a una extensa red de distribución en todo el país.
En los últimos meses, varias compañías con trayectoria en el país comenzaron a reducir o directamente discontinuar su producción local para pasar a importar desde Asia. Entre los ejemplos recientes figuran empresas como Rigolleau, que recortó su actividad en Berazategui, y firmas como Lumilagro o Baterías Moura, que avanzaron con ajustes en sus plantas y cambios en su esquema operativo.
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