Hace una semana que nadie del gobierno duerme. Los problemas de insomnio comenzaron con la presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni, ingresada con treinta y cinco días de delay, y la posterior entrevista en la que expuso un extraordinario show de piruetas para intentar justificar su aumento patrimonial con la visionaria compra de USD 200.000 en Bitcoins. Nada tranquiliza desde entonces a ningún inquilino de la Casa Rosada porque las cosas salieron al revés. Ahora en el oficialismo intentan mitigar las presiones cada vez más intensas que los aliados esquivos, la oposición y la justicia ejercen sobre la figura del favorito de Javier y Karina Milei.
El capricho presidencial empieza a tener repercusiones mucho más allá de los márgenes políticos. Esta mañana, el fiscal federal Guillermo Marijuan solicitó la citación a declaración indagatoria de Francisco Adorni, diputado bonaerense y hermano del ex vocero, en el marco de una investigación por omisión maliciosa de información en sus declaraciones juradas patrimoniales.

El pedido fue presentado ante el Juzgado Federal N°6 de Comodoro Py, subrogado por el juez Daniel Rafecas, y se basa en una serie de inconsistencias detectadas en las declaraciones juradas que el funcionario presentó durante su desempeño en distintos cargos del Ministerio de Defensa y posteriormente al frente del Instituto de Ayuda Financiera (IAF).
Ante la consulta de este medio, en el gobierno advirtieron que si bien se esperaban un posible revés judicial luego de la presentación del jefe de gabinete, están convencidos que no habrá mayores avances en esta materia. “Hay que ver si el juez acepta el pedido primero. Es difícil que eso pase, Francisco tiene fueros”, dijo un conocedor de la estrategia judicial que está llevando adelante la familia Adorni, quienes tienen como representantes legales a letrados del estudio de abogados de Matías Ledesma, uno de los más importantes del mundo penal. Francisco es diputado bonaerense por la octava sección electoral y está protegido por la Ley de fueros.

En este punto, en el gobierno afirman que no se descarta que el legislador bonaerense pueda presentar nuevas modificaciones en su propia declaración jurada para intentar compatibilizar sus ingresos con los de su hermano, quien tuvo la buenaventura de invertir en criptomonedas en 2013, circunstancia que recordó luego de encontrar un pendrive con las claves para acceder a su patrimonio.
Una inflexión amarga llamada Senado
Luego de la convocatoria firmada por la vicepresidenta, Victoria Villarruel -quien horas atrás confirmó vía Twitter que viajará a Rosario para participar del acto por el Día de la Bandera-, el miércoles por la tarde los presidentes de bloques tenían previsto reunirse en reunión de Labor Parlamentaria, para fijar el temario de lo que, se esperaba, sería la sesión que estaba prevista para este jueves.
Por más de tres horas, Patricia Bullrich estuvo encerrada en un cónclave privado con el presidente del bloque del PRO, Martín Goerling; el titular de Provincias Unidas, Carlos “Camau” Espínola y el radical Eduardo Vischi, quien ofició como anfitrión en su despacho. Con una conversación acalorada en la que los aliados le exigieron a la líder de La Libertad Avanza en el Senado una resolución pronta y lógica ante la insostenible situación de Adorni, los popes de la cámara alta lograron llegar a un acuerdo para posponer la sesión hasta el próximo 25 de junio, en la que se votará la interpelación al jefe de gabinete, quien asistirá al parlamento el 2 de julio siguiente.

Después del encuentro, con la reunión de Labor ya iniciada, todos los bloques mostraron, en menor o mayor medida, predisposición para aplazar una semana el tratamiento de la interpelación que podría terminar en una posible moción de censura. En rigor, más allá de las declaraciones públicas, ninguno de los espacios está ciento por ciento convencido de utilizar este mecanismo constitucional para remover un cargo que es estrictamente político. De concretarse, la salida de Adorni podría sentar un precedente más que peligroso para los futuros gobiernos, un riesgo que nadie está dispuesto a correr.
En este sentido, y pese a las avanzadas mediáticas, los titulares de las bancadas mayoritarias dentro del Senado le exigieron a Bullrich una resolución política del caso. Pero los legisladores y la propia senadora saben que ésto los excede. “Si este proyecto de interpelación tiene una mayoría, tendría una interpelación y eso podría llevar o no a una moción de censura. Yo informaré ahora al Poder Ejecutivo de esta circunstancia, de lo que está sucediendo. Veremos qué medidas se toman. “Él considera que no hay razón, no mintió, o considera que dio una explicación razonable. Nada para cuestionar al Presidente de la Nación”, dijo la porteña a la salida del Congreso con una resignación indisimulable.

Es que para la ex macrista y para el resto del gabinete la continuidad de Adorni dentro del gobierno no es más que un desmembramiento lento y doloroso de un final que será, tarde o temprano, ineludible. La sesión pospuesta este miércoles tenía previsto el tratamiento de la ley de Propiedad Privada, el experimento favorito del desregulación Federico Sturzenegger, quien debió controlar su hambre de transformación frente a la parálisis autoinfligida a la que el oficialismo debió someterse.
Puertas adentro del Ejecutivo, en tanto, advierten que la circunstancia podría replicarse con el resto de los proyectos que La Libertad Avanza pretende tratar en el Congreso. “¿Cómo nos sentamos a negociar con los de afuera cuando adentro tenemos un quilombo padre?”, se preguntó retórico un miembro del oficialismo. La duda se replica en cada uno de los despachos a cargo de juntar voluntades en el parlamento. Y todos reciben una única respuesta: Javier Milei no va a dejar ir a su amigo.
TS/CM




