Javier Milei camina por una cornisa que no deja de angostarse. La decisión del presidente de mantenerse firme en su postura de no dejar ir a Manuel Adorni, pese a los notables efectos negativos que está teniendo para su propia imagen y gestión, empieza a mostrar sus consecuencias. Pese a no claudicar, surge desde las entrañas del gobierno un gesto incómodo: la continuidad del ministro coordinador comenzó a generar malestar dentro del Gobierno y por eso su presencia atada a un capricho.
En la última entrevista que brindó a la TV Pública en el nuevo programa del ex albertista, Antonio Aracre, Milei no sólo calificó a Adorni como un “maravilloso” jefe de gabinete, también remarcó su importancia dentro del organigrama libertario. “Yo fijo el norte y la dirección de la política, pero después se queda él trabajando en la cocina con los ministros”, dijo sin mencionar ni por un segundo el avance de las causas judiciales que investigan a su ex vocero por posible enriquecimiento ilícito. Con este gesto, el líder libertario buscó enviar otro mensaje tanto hacia dentro como hacia afuera de la gestión: Adorni se queda, guste o no.
Sin embargo, y pese a que estaba previsto lo contrario, Adorni no participará este sábado del acto por la zarpada de la Fragata Libertad, que viajará a Estados Unidos para participar de un evento por los 250 años de la independencia del país del Norte. Según se había hecho saber días atrás desde los canales extraoficiales de presidencia, Milei había invitado a su ex vocero a subirse al escenario junto con él, en otra nueva muestra de apoyo público tal como lo viene haciendo desde hace varias semanas. Pero al parecer no todo marchó acorde al plan.
Luego de la declaración de la escribana, Adriana Nechevenko, la agenda prevista para este sábado se suspendió intempestivamente. Ahora, desde el círculo íntimo del libertario advierten que la presencia de Milei en el evento naval no está confirmada y, por consiguiente, la de Adorni tampoco. Quien sí dirá presente será el ministro de Defensa, Carlos Presti, quien esta semana se fotografió alegremente con Adorni en una de las reuniones montadas para seguir mostrando una gestión que no avanza.

Las apariciones mediáticas Nechevenko, la notaria, quien ya se convirtió en todo un ícono pop cuyas fotos abultan conversaciones en grupos de Whatsapp, significaron toda una complicación para la estrategia de contención que buscó montar el oficialismo. Por esta misma razón, los cerebros comunicaciones del libertario decidieron correr del mapa a la escribana y amiga profesional del jefe de gabinete, quien dejará de brindar entrevistas y volverá a sumirse en el más profundo anonimato que le sea posible.
Otro de los movimientos llamativos, en tanto, fue la decisión de Adorni de no asistir a la sesión de Diputados que trató la Ley de Glaciares. Como ya se hizo costumbre, minutos antes de las votaciones, Karina Milei llega al Congreso para asentarse en uno de los palcos designados junto a la tropa que se encarga de las negociaciones en el Parlamento, integrada por el ministro del Interior, Diego Santilli, el armador Eduardo “Lule” Menem, el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y el propio Adorni. Este miércoles, se los pudo ver a todos por los pasillos de la Cámara baja, menos al jefe de gabinete.
La justificación, poco convincente, que brindan desde su círculo es que “fue todo muy a último momento y no dieron los tiempos”. Las sospechas no hicieron más que proliferar. Incluso, el bloque de Unión por la Patria no perdió la oportunidad para cantar “y Adorni dónde está”, cuando se percataron de la ausencia del ministro. En un gobierno que vive de gestualidades, la ausencia del jefe de gabinete en la comitiva de El Jefe remonta a los más memoriosos a los últimos días de vida política de José Luis Espert, el ex favorito del presidente que sigue siendo investigado por sus vínculos con el narcotráfico.
El operativo escondite, en tanto, empieza a tener nuevas variantes. Este viernes, por caso, la senadora y titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, volvió a despegarse del jefe de gabinete y, con la cintura y avidez que la caracteriza, aprovechó su paso por Córdoba para tirarle un palito a su compañero de trabajo. “La posición del Gobierno es que no nos entrometemos con las cuestiones judiciales. Él ha decidido mantener una posición de silencio y es imposible que les diga qué hubiera hecho yo en su lugar. Él es una persona que recién arranca en política, quizás no tiene el cuero tan duro como lo tengo yo, entonces las cosas pueden afectar”, dijo ante la prensa.

La ex ministra de Seguridad atraviesa un pésimo momento en su relación con Karina Milei. Las versiones sobre el enojo de la hermana presidencial por los buenos números que la senadora cosecha en la Ciudad de Buenos Aires -el territorio en el que quería empoderar a Adorni- y sus siempre vigentes gestos separatistas no hacen más que aumentar. Los últimos movimientos de Bullrich, quien se mantiene en silencio desde el inicio del escándalo, no hacen más que reforzar las versiones sobre una puja de poder, por ahora solapada, con la dueña del bastón de mariscal libertario.
Pese a todo, Adorni visitará este jueves Vaca Muerta junto con Karina, en una recorrida programada de la que también participará Horacio Marín, CEO de YPF. De concretarse, el gesto de la hermana será más que significativo, puesto que mientras ellos recorren el sur del país, Milei irá en Israel para participar del Día de la Independencia del país.
TS/CM






