Luego de la intensa jornada electoral del domingo, Perú reabrió las mesas este lunes y continúa este lunes sin saber el resultado provisorio de la primera vuelta presidencial en la que compitieron 35 candidatos. El día de los comicios quedó marcado por demoras que complicaron la apertura de muchos puntos de votación y opacaron el clima de la elección, al punto de dejar a 52.000 ciudadanos sin la posibilidad de sufragar. Según la agencia AFP, los lugares donde no habían llegado los materiales para abrir las urnas fueron abiertos este lunes.
Con malestar y desanimados, los electores afectados fueron convocados este lunes a las 7 de la mañana. Como en la jornada anterior, también se reportaron retrasos. Las elecciones en el país andino son obligatorias y la inasistencia implica una multa con distintas restricciones.
Al mismo tiempo avanza el conteo de los votos que ya fueron concretados. Según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), los últimos datos disponibles reflejaban que el escrutinio venía tan demorado como la apertura de las mesas electorales. Hasta esta mañana se había contabilizado del 52 % de los votos.

Cuanto falta escrutar el 48% de los votos, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, un partido de orientación conservadora, alcanzaba el 17 %, seguida por el candidato de ultraderecha Rafael López Aliaga que reunía el 15 %. Los sigue de cerca el socialdemócrata Jorge Nieto (12,8%).
Los datos preliminares e incompletos se combinan con el universo de candidatos. Son 35 los aspirantes, con una gran fragmentación de la oferta electoral. Con ese ese escenario, los dos primeros serían los nombres que competirán en el balotaje, previsto para el 7 de junio. Ninguno de los contendientes alcanza el porcentaje necesario para ganar en primera vuelta y se abre un camino seguro para la segunda, con competidores que llegan a esa instancia con un porcentaje exiguo.

Según informó el diario El Comercio, los principales problemas se concentraron en Lima. En la mañana de este domingo el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunció que había convocado a un pleno ampliado de emergencia ante los problemas que se venían reportando en la instalación de las mesas de sufragio. Según información a la que accedió El Comercio, poco antes el ente electoral había cursado una solicitud formal a la ONPE sobre la situación, donde requería “de manera urgente” un informe sobre la situación.
El empañado proceso electoral peruano cierra una década marcada por la inestabilidad. Se han sucedido ocho presidentes en la última década, a partir de la destitución de varios de ellos por el Congreso.

La ONPE, organizadora de los comicios, responsabilizó de los incidentes a una empresa de transporte contratada para repartir el material.
En estas elecciones más de 27 millones de peruanos fueron llamados a las urnas para escoger también diputados y senadores por primera vez desde 1990, ya que el país volverá a tener un parlamento bicameral en julio.
El actual mandatario interino José María Balcázar no podía postular a la reelección..
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