Sumergidos en una preocupante ceguera que les impide ver más allá de sus propias voluntades, en el gobierno continúan montando escenarios de normalidad que están deliberadamente lejos de una realidad que no hace más que pasarlos por encima. Este lunes, Karina Milei llevó a Manuel Adorni a la inauguración de un nuevo laboratorio en el Instituto Malbrán en una nueva muestra de apoyo al jefe de gabinete que desde hace un mes tiene al oficialismo paralizado por la crisis más grande que La Libertad Avanza tenga memoria. El anfitrión fue el ministro de Salud, Mario Lugones, que también afronta rumores de reemplazo desde la semana pasada y también fue beneficiado por la foto.
La recorrida de la secretaria general de la presidencia y el ex vocero estuvo inmersa en un clima de absoluta tensión. Profesionales agrupados en la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizaron una serie de acciones de repudio a la visita, en el mismo momento que se llevaba adelante la misma, en reclamo por el voraz desfinanciamiento que están sufriendo todas las arcas del estado, con énfasis en la ciencia y el sistema de salud.
Lugones, también presente en instituto, y el ministro de Economía, Luis Caputo, ideólogo del plan de ajuste que se profundizará aún más este mes, fueron los principales apuntados junto el presidente, Javier Milei, quien pasó su mañana en la Quinta de Olivos como de costumbre.

Pese al marcado rechazo del sector por la presencia de representantes del Ejecutivo, la decisión de la hermana presidencial de llevar a Adorni a una recorrida responde estrictamente a su estrategia, cada vez menos eficiente, de mostrarle su apoyo al jefe de gabinete para despejar todo tipo de rumores sobre su posible salida del gobierno. La misma lectura cabe para el caputista Lugones, quien viene de semanas de tensión por los conflictos que se desataron con prestadores de PAMI que hace meses no reciben pagos. Pero tapar el sol con la mano no es una herramienta a mano de los mortales.
Mientras la presidenta del partido nacional y el ex periodista recorrían las instalaciones del Malbrán, en la otra punta de la Ciudad, Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio, señaladas como dos de las prestamistas de Adorni, declaraban en Comodoro Py ante el fiscal Gerardo Pollicita en el marco de la causa que investiga al jefe de gabinete por presunto enriquecimiento ilícito. Según trascendió, las mujeres concedieron al ministro coordinador una hipoteca no bancarizada por USD 100.000 (USD 85.000 una y USD 15.000 la otra) que habría sido utilizada para adquirir el departamento en el barrio de Parque Chacabuco.

Según ellas mismas reconocieron bajo juramento ante el fiscal, el dinero llegó a manos del jefe de gabinete en efectivo y, pese a haberle prestado una suma poco accesible para la gente de a pie, ambas agentes de seguridad negaron conocer al funcionario libertario. Pese a la llamativa distancia que buscaron marcar de la operación, la declaración de madre e hija llamó la atención por otra razón: sus testimoniales contradicen lo dicho por la escribana superstar, Adriana Nechevenko, quien aseguró que no existieron préstamos en efectivo.
Pese a que la investigación a cargo de Pollicita avanza a paso firme -circunstancia que a su vez pone en aprietos al ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y su segundo, Santiago Viola, quienes aseguraron a la hermanísima que esto se resolvería pronto-, dentro del gobierno aseguran que Manuel Adorni está más firme que nunca. Para reafirmarlo, este jueves Karina volverá a fotografiarse junto a él en una recorrida en Vaca Muerta de la que también participará el CEO de YPF, Horacio Marin. Con dos fotos en una misma semana, los hermanos presidenciales seguirán velando por dejar atrás un conflicto que está lejos de darse por concluído judicial y mediáticamente.
En este marco, el viernes la mesa política del oficialismo volverá a reunirse en Casa Rosada con la excusa, como hasta ahora, de seguir la agenda de gestión del oficialismo. Según confiaron fuentes del gobierno, el temario del cónclave que tendrá lugar en el despacho del jefe de gabinete en Balcarce 50 estará circunscripto a pulir la estrategia parlamentaria del oficialismo para las próximas semanas. Con el deseo de que el Adorni gate disminuya, los integrantes del círculo íntimo de la gestión confían en que la reactivación del Congreso -donde buscarán aprobar pliegos de jueces, nuevas leyes de propiedad privada y la pospuesta Ley Hojarasca- será lo que los sacará de un laberinto auto-fabricado.
Como siempre, de esa mesa participarán el propio jefe de gabinete, Karina Milei, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; el armador nacional, Eduardo “Lule” Menem y el asesor presidencial, Santiago Caputo. Los espadachines del oficialismo volverán a verse las caras en las cuatro paredes que desde hace más de dos años vienen siendo testigos del peor deterioro que puede tener cualquier oficialismo: la confianza interna entre sus integrantes. Sólo el tiempo sabrá cuánto durará esta falsa mueca de paz.
TS/CM






