Ninguno de los pedidos desesperados que ministros, amigos y funcionarios hacen en público y privado para desprenderse del ancla que supone Manuel Adorni interpela en lo más mínimo a Javier Milei. El presidente, convencido como nadie de la inocencia de su jefe de gabinete, volvió a reforzar su apoyo al ministro coordinador en una nueva reunión que los dirigentes tuvieron esta mañana en la Quinta presidencial de Olivos.
El encuentro comenzó puntual a las 9:30 de la mañana con la llegada a horario del ex vocero a la casa presidencial. Allí, en uno de los salones más vistosos que tiene la quinta, el jefe de estado recibió con un modesto desayuno al ex candidato a legislador de la Ciudad de Buenos Aires para mantener una conversación estrictamente centralizada en la gestión. Según comentaron fuentes del oficialismo, el foco estuvo puesto en los próximos pasos legislativos con los que el gobierno pretende dejar atrás los más de dos meses de parálisis e inacción motorizados por la causa que tiene a Adorni como principal investigado por supuesto enriquecimiento ilícito.
En este sentido, tal como ocurrió durante la reunión de mesa política que tuvo lugar este martes en la Casa Rosada luego del tenso encuentro del gabinete el viernes pasado, el presidente coincidió con la estrategia del equipo de contención de crisis de dar vuelta la página. En concreto, a partir de los próximos días el gobierno buscará mostrarse mucho más activo y con una agenda propositiva que le permita correr, al menos un poco, el foco que ilumina hace semanas la todavía no justificada situación patrimonial del ministro coordinador.

Por ello, la gestión libertaria se abrazará al Congreso para intentar canalizar allí todos sus planes. Como contó este medio, el gobierno diagramó un esquema de trabajo parlamentario en el que concentrará todos sus esfuerzos de las próximas semanas. Los primeros movimientos se darán en el Senado, donde la Reforma Electoral se convertirá en prioridad. Para ello, Santilli volverá a retomar sus encuentros con gobernadores para cerrar las negociaciones que le permitan avanzar con la eliminación definitiva de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En Diputados, por su parte, las prioridades están puestas en la Ley Hojarasca y el nuevo Financiamiento Universitario. En tanto, y tal como lo exigió el propio jefe de gabinete en la última reunión, se espera que mes a mes los ministerios retomen la iniciativa de enviar proyectos de ley para avanzar con las reformas de segunda generación que el líder libertario utilizará para lanzar su carrera por la reelección en 2027.
Además de Adorni, del encuentro con Milei, que se extendió por poco más de dos horas y culminó entre abrazos y muestras de cariño pero sin fotografías, participó el canciller, Pablo Quirno. Tal como le pidió el propio presidente al momento de asumir, el ministro de Relaciones Exteriores está teniendo un rol fundamental en la promoción de nuevas inversiones y cierres de acuerdos comerciales que le permitan al país reposicionarse a nivel mundial y a la gestión libertaria recolectar dólares frescos para hacer frente a los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional de las próximas semanas.
Según comentaron fuentes oficiales, el diálogo con Quirno se concentró en la agenda de gestión de la Cancillería y “asuntos vinculados a la política internacional”, detallaron desde el gobierno. Pese a que se mantuvo oculta hasta hoy temprano, desde el entorno del jefe de gabinete advierten que el encuentro fue coordinado hace días y que no es más que otra de las habituales reuniones de trabajo que el presidente y el ministro coordinador mantienen semanalmente para reencauzar la gestión.

Con esto, Javier Milei volvió a confirmar con un gesto público lo que replicó en la áspera reunión de gabinete del viernes pasado, en la que dejó en claro que creía fervientemente en la inocencia de Manuel Adorni. En aquel encuentro en la Casa Rosada, el líder libertario se desacató contra quienes cuestionaron su decisión de cuidar a su ministro. En particular, los gritos estuvieron dirigidos a Patricia Bullrich, quien apenas horas antes de esa reunión había exigido en vivo y en directo al ex vocero que aclare su situación patrimonial para no seguir comprometiendo la estabilidad del gobierno. Al presidente no le importó y todo, para variar, sigue igual.
El cónclave entre el economista y el contador libertario, en tanto, se dio apenas horas después de conocerse el nuevo índice de inflación de abril que, tal como el propio oficialismo había anticipado y las mediciones de consultoras privadas preveían, se posicionó en 2,6%, 0,8 puntos porcentuales debajo del catastrófico índice de marzo, que se ubicó en 3,4%. El presidente celebró la baja del índice aunque advirtió que el plan económico se mantendrá firme hasta que el índice inflacionario llegue a cero. Un guiño sin rodeos para el empresariado que no deja de mirar con desconfianza las andanzas de Milei y Luis “Toto” Caputo por la City.
TS/CM






