Ahogado por el derrumbe en la recaudación fiscal por noveno mes consecutivo, el ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que no existe posibilidad de continuar con el recorte. Sin embargo, el Presidente le prometió al campo eliminar las retenciones, pero lo condicionó a que sea reelecto en 2027. Todo esto mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) apuró a “Toto” para que deje de falsear la medición de la inflación y considere la real.
“Tenés que recaudar más porque seguir generando superávit vía ajuste ya es muy difícil”, sinceró Caputo en el programa de streaming de Damián Di Pace. Así admitió que la motosierra se quedó sin nafta. “Estamos en un nivel de gasto de 15 puntos del Producto Bruto Interno (PBI). Para dar una idea, es el nivel de gasto que había en los 90 y es 10 puntos menos de lo que fue el pico hace ocho años”, dijo.
El Gobierno volvió a mostrar superávit fiscal en abril, aunque para conseguir este equilibrio de las cuentas públicas cayó con peso el recorte sobre áreas sensibles como universidades, transferencias a provincias y empleo estatal. El saldo primario de $ 632.844 millones para abril y el resultado financiero positivo de $ 268.103 millones le costaron a la economía un duro enfriamiento con efectos a mediano y largo plazo muy difíciles de contraponer. El sobrante acumulado del primer cuatrimestre representa el 0,5% del PBI.
Para que haya superávit el Estado debe gastar menos o ingresar más. Caputo admitió que ya no tienen margen para continuar con lo primero. Y la recaudación se desploma hace nueve meses seguidos. Por lo que el objetivo de “recaudar más” se asemeja más a una fantasía libertaria que una meta real.
La presión impositiva hoy se aplica sobre las familias trabajadoras, ya que para las grandes empresas fueron creadas exenciones que les permiten no cumplir con sus obligaciones. Si a esto se le suma una nueva quita de tributos al campo, sería lógico pensar que “tener que recaudar más” implique ajustar la soga aún más sobre trabajadores y pymes.
Sólo si me votan a mí
En la Bolsa de Cereales, Javier Milei les prometió a los traders del campo que bajará los aranceles a la exportación de granos y soja en octubre del año próximo y continuará sólo en caso de que sea reelecto. Y que en un eventual caso las querría llevar a cero. Circo electoral a más de un año de los comicios.
El economista Fernando Marull publicó en Twitter un gráfico con el nivel de retenciones de la soja en los distintos gobiernos: Néstor Kirchner (14%), Cristina Kirchner (35%), Mauricio Macri (25%), Alberto Fernéndez (33%), Javier Milei (24%), y Milei en octubre de 2027 (19%). Es decir, Milei se ubicará aún por encima de Kirchner. Pero Agustín Etchebarne, director de la Fundación Libertad y Progreso, comentó a esto: “No tengo dudas” que en un posible segundo mandato de Milei “van a ir a 0% de retenciones”. Esto fue respondido por el jefe de Estado: “Esa es la idea”.
Pero, ¿por qué no lo hacen ahora si fue una promesa de campaña en 2023? A esto respondió el ministro de Economía el viernes: «En el 2026 esencialmente por un tema de caja no teníamos espacio presupuestario. Para nosotros el déficit fiscal es preocupante y la restricción presupuestaria es inamovible».
Caputo fue consultado por el tema en una conferencia de prensa que no fue transmitida en vivo, sino sólo subida a YouTube minutos después de finalizada y a la que dejaron afuera a una importante cantidad de medios. Todas medidas tomadas quizás para editar el video en caso de que los periodistas volvieran dejar mal parado al funcionario. Un posible trauma de cuando, junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, titubearon sin saber cómo reaccionar ante la pregunta de si cobraban sobresueldos.
O, tal vez, por temor a que alguna pregunta se direccione hacia otro tema que tampoco fue el que quería abordar el ministro. Ese mismo día, La Nación reveló que la vocera de Caputo fue ascendida nuevamente dentro la ex AFIP, un organismo que maneja salarios mucho más elevados que los del resto del Poder Ejecutivo (incluido el propio Palacio de Hacienda). Estuvo ella entre las 246 recategorizaciones discrecionales a los escalafones y sueldos más altos, denunciaron los gremios. Según explicó el periodista Francisco Olivera, “la lista vuelve a destacar a Yael Bialostozky, vocera del Ministerio de Economía, a quien la ARCA ya había ascendido el año pasado al grupo 22 y ubicó desde el lunes pasado en el 26, el más alto posible, y a pesar de que el convenio colectivo recomienda no subir más de dos por vez. En la Dirección General Impositiva (DGI), según el convenio, un no universitario no debería exceder el grupo 16. La explicación del Palacio de Hacienda para la recategorización de su vocera es que ella ocupa el cargo de supervisora del Equipo de Enlace de Comunicación Estratégica, una función que reconoce formalmente las responsabilidades, atribuciones y nivel jerárquico inherentes al nuevo puesto”.
Eliminación de impuestos, casas de country, ascensos. Sí hay plata.
Peleado con el termómetro
Negado a que el Indec mida la verdadera inflación, el ministro de Economía sufrió una reprimenda del FMI, que acusó a la estadística de “desactualizada” y que no representa el consumo de los argentinos. Una crítica un tanto liviana, puesto a que Kristalina Georgieva movió los hilos para que el organismo vuelva a hacer la vista gorda a esto y a que Argentina incumplió la meta de acumulación de reservas. Por lo tanto, Milei contará con los US$ 1.000 millones que correspondían a esta revisión.
No obstante, en su último informe técnico sobre la economía, el staff report del organismo alertó que “la prolongada demora en la actualización del IPC ha dejado la metodología desactualizada y menos representativa de la actual canasta de consumo”.
“Al mismo tiempo, el marco institucional que regula al Indec necesita ser modernizado. El personal técnico del Fondo está dispuesto a continuar brindando asistencia técnica para respaldar los esfuerzos de las autoridades orientados a corregir estas deficiencias y mejorar la calidad general de los datos”, informó.
EO





