Donald Trump volvió a abrir el mercado estadounidense a la carne vacuna extranjera, pero esta vez la Argentina quedó afuera. La administración de Estados Unidos formalizó un nuevo cupo temporal de hasta 300.000 toneladas de carne vacuna magra, destinadas principalmente a la elaboración de carne molida, con el objetivo de aumentar la oferta y contener los precios que enfrentan los consumidores estadounidenses. La medida regirá durante 90 días a partir del 1° de septiembre.
Lo llamativo para la Argentina es que, pese a la estrecha relación política entre Milei y Trump, los exportadores argentinos no podrán aprovechar este nuevo contingente. El cupo adicional fue asignado bajo la categoría comercial denominada “otros países o áreas”, en la que sí pueden participar proveedores como Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos. Argentina, junto con Australia, Nueva Zelanda y Uruguay, quedó afuera porque ya cuenta con una cuota específica dentro del sistema estadounidense.
Cabe recordar que, en febrero, Trump había ampliado el cupo de carne argentina de 20.000 a 100.000 toneladas, sumando 80.000 toneladas al contingente existente. Esa decisión fue presentada como una de las señales concretas del acercamiento entre Washington y el gobierno de Milei y abrió una oportunidad para aumentar las exportaciones argentinas al mercado estadounidense.

Por qué Trump abrió el mercado
La decisión estadounidense responde a un problema de oferta. El stock ganadero de Estados Unidos se encuentra en uno de sus niveles más bajos en décadas y el Departamento de Agricultura proyecta una caída de alrededor del 4% en la producción de carne vacuna durante 2026. A eso se sumaron las restricciones al ingreso de ganado mexicano por el riesgo del gusano barrenador, además de sequías e incendios que afectaron a las zonas productoras.
Trump busca así incrementar la oferta disponible y reducir el precio de la carne molida. El nuevo esquema contempla hasta 100.000 toneladas por mes y apunta a que la carne importada llegue al mercado con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales de importación.

Una cuota que beneficia especialmente a Brasil
El nuevo contingente fue diseñado para países que no cuentan con una cuota específica para ingresar carne a Estados Unidos. Por eso, uno de los principales beneficiados es Brasil, que podrá utilizar este mecanismo para colocar carne vacuna en el mercado estadounidense con condiciones preferenciales. Paraguay también aparece entre los países habilitados.
La exclusión argentina, de todos modos, no implica formalmente un castigo comercial de Trump a Milei. El argumento es estrictamente técnico: al disponer de un contingente propio, Argentina no puede utilizar el cupo reservado para “otros países”.
De igual forma la situación expone una paradoja. El gobierno argentino convirtió el vínculo personal y político entre Milei y Trump en uno de los ejes de su política exterior. La relación permitió, entre otras cosas, obtener una ampliación del cupo de carne argentina y mejores condiciones de acceso al mercado estadounidense.
La nueva decisión muestra, sin embargo, que la cercanía política no necesariamente se traduce en acceso automático a cada beneficio comercial que Estados Unidos habilita
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