El uso de las redes sociales y los dispositivos tecnológicos está cambiando los hábitos de los adultos, pero también del universo infantil. De eso se trata el episodio 6 de Armacabezas, el programa de streaming de La Pluma, dedicado al “brain rot”, el uso excesivo de pantallas. “Estamos viendo chicos que cada vez juegan menos”, resumió la pediatra Silvina Pedrouzo.
“La sensación es que estamos ante un monstruo», dijo la conductora del programa y directora periodística de La Pluma, Sofía Caram, en la mesa de la que participaron Pedrouzo; el emprendedor EdTech y divulgador, Sebastián Bortnik; y psicólogo especialista en promoción de salud en infancias y adolescencias del Hospital Italiano, Damián Supply.
Pedrouzo habló de la “tecnoferencia” y explicó que en los consultorios se ven niños más chiquititos con usos de dispositivos, que cada vez juegan menos. “La actividad del niño pequeño es jugar, interactuar con el otro, interactuar con el ambiente y hoy existe una interferencia que afecta al vínculo con sus cuidadores, con el ambiente y con que no haya experiencia de juego. Se está metiendo en el vínculo con sus padres, que también están haciendo un uso desmedido de los aparatos. Se llama tecnoferencia”, explicó.
La pediatra, que es presidenta de la Subcomisión de Tics de la Sociedad Argentina de Pediatría, explicó que en los consultorios se ven cada vez más problemas en el desarrollo de lenguaje, en las habilidades sociales, problemas sensoriales y problemas motrices. “Hoy vemos las guardias con chicos con temas de salud mental, distinto a lo que veíamos antes que eran una tendinitis, por ejemplo, de jugar, problemas físicos. Cuando son más grandes se ven casos de depresión y ansiedad”, explicó.
Damián Supply introdujo el tema de la soledad en la era de las pantallas. “Es la paradoja en la que vivimos porque estamos en un mundo hiperconectado que parece estar al alcance de la mano, pero ves en las infancias y adolescencias la sensación de soledad. Que crecen en espacios solitarios y la dificultad de crear puentes entre las generaciones”, explicó.
El especialista en las infancias también hizo eje en las distintas formas de uso de pantalla. “En este vértigo que propone la tecnología tenemos que entender las diferenciaciones: si las pantallas se usan con una finalidad que está dando una conexión (como bailar una canción o hacer una receta) o solo hacer un scrolleo automático”, explicó.
Para Bortnik hay una triada que lo desdibujó todo: la popularización del smartphone que implica que “siempre tenemos una computadora en el bolsillo”, con conectividad que es “distinto a la etapa anterior donde te conectabas en momentos determinados en internet” y con apps sociales. “Esta tríada cambió nuestra vida para siempre”, explicó el autor de «Guía para la Crianza en un Mundo Digital». “Fue cuando pasaron esas tres cosas juntas. En Estados Unidos fue en 2005, acá unos años después y todas las generaciones lo estamos sufriendo”, agregó.
Para el divulgador, “ese es el quiebre y nos pegó a todos”. Se subestima lo que nos está pasando a los adultos, nos ponemos en una moralina generacional de lo que le está pasando a los chicos, pero ¿nosotros?. Los chicos nos dicen: ´mis papás no me miran, están todo el día con el celular´. Tenemos que encarar esta problemática que afecta a la infancia y a la adolescencia, pero que también nos afecta a nosotros”, resaltó.
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