Después del torbellino que significó la salida de Manuel Adorni de la jefatura de gabinete, el gobierno se prepara para pasar la página tras más de tres meses sumergidos en el una encerrona autogenerada. En un súper martes como hacía tiempo no se veía en la Casa Rosa, finalmente Adrián Ravier hizo su debut al frente de la vocería presidencial y Diego Santilli asumirá como flamante ministro coordinador con el objetivo de iniciar una nueva etapa en la gestión de Javier Milei.
Con una renovada puesta en escena, que incluyó un moderno hilo de luces leds azules a tono con el color de la vocería y el gobierno, el flamante portavoz llegó a la Sala de Conferencias ubicada en el segundo piso de Balcarce 50 para brindar su primera conferencia oficial tras la presentación de la alocución que brindó el pasado viernes en el Salón Héroes de Malvinas. Abrazado a su discurso escrito y deliberadamente curado por los expertos en comunicación del oficialismo, el ex diputado dio una conferencia de prensa centrada en los ejes económicos del gobierno al tiempo que realizó un repaso de cada uno de los ministerios y sus respectivas gestiones.
Después de más de dos meses de silencio oficial, la primera conferencia tuvo como distintivo la participación especial de todos los voceros que trabajan en el gobierno, algo así como una muestra de apoyo para el recién llegado. Además, también se hizo presente el asesor presidencial, Santiago Caputo, quien llegó a la sala de conferencias a los diez minutos del inicio de la declaración junto a su equipo.

Sin intenciones de hablar de su antecesor, el flamante vocero no pudo ocultar la incomodidad que le generó la pregunta sobre el impacto de la salida de Manuel Adorni de la gestión. “Él tomó la decisión de abandonar de forma indeclinable como ciudadano privado, por lo que ya no hace a la marcha del Gobierno. Adorni renunció por motivos personales; la vía judicial avanzará en ese plano», sostuvo leyendo un texto previamente redactado por los equipos comunicacionales para evitar cualquier furcio.
En este sentido, y luego de la presión manifiesta de Mauricio Macri y sus laderos por eyectar al ahora ex jefe de gabinete de la gestión, Ravier adoptó un tono diametralmente opuesto al que utilizó en sus últimas apariciones el presidente para referirse al ex mandatario y su espacio. “El PRO es un aliado clave. No tenemos mayoría en las cámaras por eso es importante este tipo de alianzas”, expuso ante la llena sala de prensa. En este punto, pese a las diferencias manifiestas que existen entre ambos mandatarios, el vocero insistió: “puede haber roces y declaraciones desafortunadas pero estamos trabajando muy bien, es por ahí. La relación entre Mauricio Macri y Javier Milei es muy buena”, juró.
Lo cierto, sin embargo, es que pese a la fantasiosa amistad que quieren montar desde el oficialismo el vínculo entre ambos mandatario está completamente roto. No sólo no volvieron a cenar desde la salida de Guillermo Francos de la gestión en noviembre del 2025, tampoco hay interlocutores que tengan intenciones de quebrar la inercia internista que se desarrolló entre ellos. “El guiño de Ravier no quiere decir que van a volver a comer milanesas en Olivos”, reconoció un deambulante de la Rosada.
Por la tarde, en tanto, el edificio de gobierno volverá a llenarse de gente para la jura de Diego Santilli. El acto de formal tendrá lugar esta tarde a las 17:30 en el Salón Blanco de la Casa Rosada. Además de la presencia de todos los ministros, con quien el nuevo jefe de gabinete planea reunirse a lo largo de esta semana para poder avanzar con la agenda ministerial, el histórico salón del edificio de gobierno estará lleno invitados especiales que ponen a la vista la nueva dinámica dialoguista que Santilli le imprimirá a su gestión.

Por primera vez desde la llegada de Javier a Milei, gobernadores asistirán a una jura. Quienes ya confirmaron su asistencia fueron Raúl Jalil (Catamarca); Leandro Zdero (Chaco); Juan Pablo Valdés (Corrientes); Carlos Sadir (Jujuy); Alfredo Cornejo (Mendoza); Rolando Figueroa (Neuquén); Alberto Weretilneck (Río Negro); Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Osvaldo Jaldo (Tucumán); Rogelio Frigerio (Entre Rios); Gustavo Sáenz (Salta) Jorge Macri (Ciudad de Buenos Aires); Martín Llaryora (Córdoba).
La participación de los caciques provinciales en el primer acto oficial del funcionario marca el rumbo que el gobierno y el Colo buscarán imprimirle a esta segunda etapa de gobierno que, además de buscar impulsar nuevas reformas en el parlamento -donde los mandatarios custodian los votos que el oficialismo necesita para avanzar-, tendrán las alianzas electorales como eje central.
Tal como buscó hacer en 2025, Karina Milei tiene en mente la consolidación de La Libertad Avanza como partido nacional. Todavía sin gobernadores propios, la hermana presidencial apuesta por cerrar filas con los mandatarios para concretar el sueño húmedo de su hermano de “pintar de violeta el país”. El desembarco de Santilli y la oficialización de Ignacio Devitt al frente de la vicejefatura de gabinete, creen en el karinismo, será clave para concretar esta nueva avanzada y lograr posicionar al presidente como una figura de peso a nivel nacional de cara a la carrera por la reelección que, adelantan, comenzará a partir del tercer trimestre del año.
TS/CM






