La cerveza es una de las bebidas más antiguas y populares del mundo. Su sabor, su gran variedad y su presencia en reuniones sociales la han convertido en un símbolo de encuentro. Para muchas personas, abrir una cerveza representa el cierre del día o el inicio de una celebración.
Sin embargo, más allá de su arraigo en la cultura y la vida cotidiana, no debe ignorarse que la cerveza contiene sustancias que pueden afectar la salud. Aunque su consumo resulte habitual, los efectos en el organismo se vuelven cada vez más significativos a medida que transcurren los años.
En este sentido, el neurólogo estadounidense Richard Restak alerta sobre los riesgos que supone el consumo de bebidas alcohólicas, como la cerveza, para el cerebro, especialmente en la tercera edad.
En su último libro, The Brain, Restak sostiene que el daño producido por el alcohol sobre las neuronas es especialmente significativo a partir de los 65 años y recomienda evitar su consumo en estas etapas de la vida para preservar la función cognitiva, según reportó el medio AS.






