La profunda recesión que atraviesa la industria argentina sumó una nueva señal de alarma. La fabricante de neumáticos Pirelli aplicará un fuerte ajuste en su planta de Merlo ante la caída del consumo, la menor actividad automotriz y el avance de los productos importados, en un escenario que vuelve a golpear al empleo industrial. El caso se suma al de FATE en febrero de este año.
En ese sentido, la compañía dispuso un cese total de la producción entre el 15 y el 21 de junio, período durante el cual la fábrica permanecerá completamente paralizada. Aunque la empresa acordó con el gremio el pago de los salarios correspondientes a esos días, la medida encendió la preocupación por la continuidad de los puestos de trabajo.
El plan de ajuste también contempla el fin del histórico esquema de trabajo de lunes a lunes. Desde julio, la planta operará únicamente de lunes a viernes, una decisión que implicará la eliminación de los turnos de fin de semana y de las horas extras que percibían cientos de trabajadores.
La modificación tendrá un impacto directo en los ingresos del personal. De acuerdo con estimaciones del sector, la pérdida de adicionales por sábados y domingos podría traducirse en una reducción de hasta el 27% del salario neto mensual, un golpe de lleno al bolsillo de los operarios en un contexto de inflación todavía elevada.
La crisis de Pirelli está estrechamente vinculada al deterioro de la actividad automotriz. La firma abastece a Stellantis, que redujo su esquema productivo ante la caída de los patentamientos y el desplome de las exportaciones hacia Brasil. La menor demanda de vehículos terminó repercutiendo en toda la cadena industrial.

A este panorama se suma el crecimiento de las importaciones de neumáticos, principalmente provenientes de China. Empresarios del sector aseguran que los productos extranjeros ya concentran cerca del 75% de las ventas en el mercado local, una situación que profundiza las dificultades para competir de las plantas radicadas en el país.
Los números de producción reflejan la magnitud del retroceso. Actualmente, la planta de Merlo fabrica entre 3.500 y 4.000 cubiertas por día, cifra completamente alejada de las 10.500 unidades diarias que producían antes de la crisis actual. Incluso en sus mejores años -2013 a 2015- la producción llegó a oscilar entre 16.000 y 18.000 neumáticos por jornada.
La caída de la actividad también tuvo su impacto en el empleo. La fábrica llegó a contar con 1.400 trabajadores, pero tras despidos y contratos no renovados la plantilla se redujo a menos de la mitad, unos 650 operarios.
La capacidad instalada en la industria continúa por debajo de 60%
La utilización de la capacidad instalada en la industria (UCII) registró un 59,8% en marzo 2026, según los datos del INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos). De esta forma, marca una suba de 5,2 p.p (puntos porcentuales) en comparación a diciembre 2025 y 5,4 p.p a nivel interanual, un repunte luego del dato de febrero. Sin embargo, continúa por debajo de la línea del 60%, lo que denota un panorama recesivo en la industria.
Dentro de los bloques sectoriales, se vio un equilibrio entre los rubros que superaron y operaron más bajo el nivel general. Los que se ubican debajo del nivel general son industria automotriz (49,6%), productos de caucho y plástico (41,3%), productos textiles (40,2%) y metalmecánica excepto automotores (40%).
Mientras tanto, los otros ocho, que superaron al nivel general, son refinación del petróleo (86%), industrias metálicas básicas (73,3%), papel y cartón (70%), sustancias y productos químicos (69,5%), productos alimenticios y bebidas (61,6%), productos minerales no metálicos (56,6%) y edición e impresión (56%). De las categorías, solo refinación de petróleo cayó a nivel intermensual (-2,9 p.p.).
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