El exjefe de Gabinete Manuel Adorni presentó ante la Justicia su descargo para justificar las inconsistencias detectadas en su evolución patrimonial y sostuvo que los fondos que explican buena parte de sus ahorros en dólares provienen de operaciones con Bitcoin realizadas antes de su ingreso a la función pública. La presentación, de 77 páginas responde a los 20 puntos requeridos por el fiscal federal Gerardo Pollicita en el marco de la investigación por supuesto enriquecimiento ilícito.
El escrito fue presentado por el abogado Matías Ledesma al filo del vencimiento de la prórroga otorgada por el juez federal Ariel Lijo. La defensa sostuvo que la evolución patrimonial de Adorni entre el 10 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026 tiene “sustento razonable y verificable” en la documentación aportada y afirmó que no existe “enriquecimiento apreciable alguno que no admita explicación”.
La investigación se inició a partir de las diferencias detectadas en las declaraciones juradas del exfuncionario. La fiscalía había identificado inconsistencias por unos $43 millones y USD 400.000, en un contexto en el que los análisis patrimoniales habían registrado un incremento significativo de los bienes declarados por Adorni.

Uno de los principales argumentos de la defensa apunta a explicar el origen de los dólares que el exfuncionario declaró como producto de la “venta de activos”. Según el escrito, Adorni había adquirido Bitcoin entre 2014 y 2018 y posteriormente liquidó las tenencias correspondientes a ocho billeteras digitales. La defensa estimó que esas operaciones generaron USD 591.544,61. Para acreditar la vinculación entre Adorni y las billeteras, sostuvo que el exfuncionario aportó elementos vinculados con las claves privadas y que, además, dejó constancia de ellas mediante un acta notarial.
El escrito señala que las ocho direcciones registraron movimientos entre octubre de 2014 y septiembre de 2018 y que actualmente no mantienen saldo. Según los abogados, la titularidad se puede acreditar mediante la posesión de las claves privadas de las billeteras. Adorni habría comprado y vendido las criptomonedas mediante encuentros personales y pagos en efectivo, sin participación de entidades financieras.

Una parte de los dólares obtenidos habría permanecido fuera del sistema bancario. La defensa sostuvo que esos fondos fueron conservados en efectivo por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, y que otra parte fue reinvertida posteriormente.
En ese punto, los abogados apelaron también a la existencia de una práctica extendida de ahorro en efectivo y moneda extranjera. El escrito sostiene que conservar dinero fuera del sistema bancario no constituye por sí mismo una conducta ilícita y menciona el “contexto del ahorro familiar informal extendido en la Argentina de esos años”.
La defensa también buscó explicar por qué, si los fondos provenían de operaciones realizadas años antes del ingreso de Adorni a la función pública, comenzaron a utilizarse de manera más intensa durante el período investigado.

Según el escrito, Adorni y Angeletti habían decidido mantener esos ahorros con una perspectiva de largo plazo y sin modificar sustancialmente su nivel de consumo. Los abogados señalaron que el dinero estaba destinado, entre otros objetivos, a la educación de sus hijos y a la jubilación.
Esa estrategia, de acuerdo con la presentación, habría cambiado después del ingreso de Adorni al Gobierno. La defensa vinculó esa modificación con cuestiones de seguridad y con la decisión de adquirir una vivienda en el country Indio Cuá.
Los abogados explicaron que los ahorros acumulados terminaron siendo utilizados para la compra y refacción de esa propiedad y para la adquisición de un departamento ubicado en la calle Miró, además de otros gastos como viajes, alquileres temporarios, expensas y cuotas y matrículas escolares.

De acuerdo con la reconstrucción incluida en el escrito, los ahorros declarados en efectivo descendieron de USD 513.000 al cierre de 2023 a USD 388.961,52 al finalizar 2024 y a USD 209.961,52 al cierre de 2025.
La defensa sostuvo que esa disminución se explica por la utilización de esos fondos para afrontar las distintas operaciones inmobiliarias y gastos realizados durante el período bajo análisis.
Otro de los puntos centrales de la presentación es la refacción de la vivienda de Adorni en el barrio privado Indio Cuá. El monto de las obras había quedado bajo análisis después de las declaraciones del contratista Matías Tabar, quien había mencionado pagos en efectivo por aproximadamente USD 245.000.
Adorni negó esa cifra y afirmó que las obras tuvieron un costo de USD 175.000. Según su defensa, ese dinero salió de una cuenta bancaria y provenía de sus ahorros. Los abogados también cuestionaron las planillas aportadas por el contratista. Según el escrito, una de las planillas atribuidas a Tabar arroja una suma de USD 285.929, mientras que en su declaración testimonial se habría mencionado un costo total de USD 245.929.
La presentación señala además que más de quince conceptos incluidos en una planilla final carecerían de fecha de registro, una circunstancia que, según la defensa, debe ser considerada al reconstruir los pagos y el costo efectivo de las obras.

Respecto de la adquisición del lote 380 de Indio Cuá, Adorni explicó que la operación tuvo un valor de USD 120.000. Según su versión, USD 100.000 fueron financiados mediante un préstamo con garantía hipotecaria sobre el inmueble de la calle Asamblea 1132 y los USD 20.000 restantes fueron abonados en efectivo.
La defensa también respondió sobre los USD 30.000 entregados en efectivo por la compra del departamento ubicado en Miró 550. Según el escrito, ese dinero provenía de los dólares ahorrados por Adorni. La operación había llamado la atención por las condiciones pactadas: los propietarios del inmueble habrían recibido USD 30.000 inicialmente, mientras que el resto del precio, unos USD 200.000, debía ser cancelado posteriormente y sin intereses.
Otro de los aspectos abordados por la defensa fueron las declaraciones juradas rectificativas presentadas en junio de 2026. Los abogados sostuvieron que las modificaciones tuvieron como objetivo reflejar correctamente la situación patrimonial de la sociedad conyugal entre Adorni y Angeletti y negaron que hayan respondido a un intento de ocultamiento.

Según la presentación, el patrimonio cuestionado por la fiscalía ya se encontraba rectificado cuando el organismo requirió las explicaciones. La defensa sostuvo además que Adorni abonó las obligaciones tributarias derivadas de las declaraciones modificadas.
Con la presentación de las respuestas, la investigación entra en una nueva etapa. La documentación aportada por Adorni y su defensa deberá ser analizada por la fiscalía para determinar si las explicaciones y los elementos contables, bancarios, notariales y técnicos permiten despejar las inconsistencias detectadas.
La defensa sostiene que la diferencia patrimonial señalada por la fiscalía, calculada en $43.068.549, constituye una brecha residual que puede ser explicada mediante la documentación presentada. En ese sentido, afirma que ese monto representa el 15,8% de los egresos reconstruidos.
El escrito presentado ante Lijo constituye, por ahora, la explicación formal de Adorni sobre el origen y destino de los fondos bajo investigación. La última palabra sobre la suficiencia de esas explicaciones quedará en manos de la Justicia. Si la fiscalía considera que las respuestas no alcanzan para justificar las diferencias detectadas, podrá impulsar nuevas medidas y eventualmente solicitar que el exfuncionario sea citado a declaración indagatoria.
AL/CM










