La situación del jefe de gabinete, Manuel Adorni, parece no encontrar piso. La difusión de los mensajes entre el exvocero y el contratista Matías Tabar sumó un nuevo capítulo a las investigaciones judiciales que rodean al funcionario nacional. Los chats, revelados por A24, muestran intercambios ocurridos antes de la declaración testimonial del empresario ante la Justicia con el objetivo de acordar lo que se fuera a contar en Comodoro Py.
En uno de los textos difundidos, Adorni le habría expresado a Tabar: “Podés contar conmigo para lo que necesites. Tenés todo mi apoyo. Te van a estar llamando de mi equipo. El abogado”. Más adelante, el funcionario insistió con su ofrecimiento de ayuda, mientras que el contratista respondió que le habían recomendado cortar todo tipo de comunicación entre ambos. “Nosotros vamos a contar toda la verdad”, habría afirmado Tabar, según los chats exhibidos públicamente.
La Justicia deberá determinar si esos intercambios constituyen simplemente conversaciones privadas o si podrían interpretarse como un intento de influir sobre un testigo clave en las causas que investigan el patrimonio del jefe de Gabinete.
Por eso, la diputada Marcela Pagano hizo una presentación en Comodoro Py para pedir la detención del coordinador de ministros. La legisladora argumentó que el imputado quiso entorpecer la investigación al comunicarse con el testigo. Y advirtió que, por estar en funciones, Adorni tiene mayor poder de fuego para torcer el cauce del expediente.

La aparición de estas conversaciones ocurre en paralelo al avance de distintas causas judiciales que investigan presuntas irregularidades patrimoniales vinculadas al jefe de Gabinete. Entre los expedientes en trámite se analiza la compra y remodelación de un departamento ubicado en el barrio porteño de Caballito, operación que derivó en declaraciones testimoniales y nuevas medidas de prueba ordenadas por el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita.
La Justicia detectó además un gasto de 14 millones de pesos destinada a la compra de muebles y trabajos de carpintería para el departamento de la calle Miró al 500. De acuerdo con la declaración de Tabar, los pagos habrían sido realizados en efectivo y sin factura, modalidad que ahora forma parte del análisis judicial sobre la evolución patrimonial del funcionario y su esposa, Bettina Angeletti.

En el expediente también declaró esta semana Leandro Miano, hijo de una de las jubiladas acreedoras de Adorni y socio de Pablo Martín Feijoo en la firma inmobiliaria TSJ Group. Según trascendió de fuentes judiciales, Miano ratificó la existencia de una deuda de 65.000 dólares relacionada con las refacciones previas del semipiso de Caballito, dinero que habría sido entregado sin contratos formales ni documentación respaldatoria.
Las investigaciones también abarcan otras operaciones vinculadas a la casa del country Indio Cuá, donde Tabar aseguró haber cobrado 245.000 dólares por trabajos de remodelación. El juez Lijo ordenó peritar el teléfono celular del contratista para reconstruir conversaciones, presupuestos y contactos con proveedores, en busca de verificar los montos declarados y establecer si existieron inconsistencias entre los gastos realizados y los ingresos declarados oficialmente.
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