El caso Adorni no es solo un problema judicial del jefe de Gabinete. En los últimos días se convirtió también en el catalizador de una interna que ya existía dentro de La Libertad Avanza y que tiene a Patricia Bullrich y Karina Milei como protagonistas. La senadora y jefa del bloque libertario en la Cámara alta viene construyendo desde las sesiones extraordinarias una agenda propia y un perfil político cada vez más visible, algo que en el entorno de la secretaria general de la Presidencia miran con creciente desconfianza. El escándalo patrimonial de Adorni le dio a Bullrich una oportunidad de diferenciarse —y la tomó.
Este miércoles, en declaraciones televisivas, Bullrich reclamó que Adorni adelante la presentación de su declaración jurada patrimonial, prevista por ley para el 31 de mayo. El argumento fue simple: si el jefe de Gabinete ya afirmó públicamente que puede justificar sus gastos y movimientos, no hay razón para esperar. La senadora fue directa: «Si ya tiene toda la información, no hay motivos para demorarlo. Ahora tiene que demostrarlo y cuanto antes lo haga, mejor para todos». Pero eso no fue todo. Según consignó La Nación, Bullrich ya le había transmitido al Presidente su posición más dura: que Adorni debería dar un paso al costado. Y que en la reunión de gabinete del viernes, con Milei de regreso de Los Ángeles, lo repetiría en su presencia.
«Patricia ya le dijo al Presidente lo que piensa y lo que cree que hay que hacer. El viernes lo va a repetir», anticiparon cerca de la senadora, según La Nación. Este medio intentó corroborar esa información con la ex ministra de Seguridad, que no respondió hasta el momento.
Menem sale a blindar a Adorni y a despejar su propio nombre
En ese contexto llegó la salida pública de Martín Menem. El presidente de la Cámara de Diputados respaldó a Adorni sin matices y denunció una «condena mediática» contra el jefe de Gabinete. «Los diputados de La Libertad Avanza estamos convencidos. Creemos en Manuel Adorni, por eso seguimos trabajando con él. A medida que pase el tiempo, se va a aclarar todo como corresponde», dijo en declaraciones a El Cronista Stream. Y fue más lejos: «Los medios están exacerbando hace dos meses el tema Adorni. Están pasando un montón de cosas buenas en la Argentina y no hablan de otro tema».

La defensa llegó en un momento particular. Desde que se conoció que Karina Milei estuvo reunida el lunes varias horas en el despacho de Menem —sin Bornoroni, con Pareja y sin agenda oficial declarada—, el nombre del presidente de la Cámara circuló con fuerza como eventual reemplazo de Adorni. Menem lo sabía. Y su salida a defender al jefe de Gabinete fue también una forma de despejar ese rumor: quien aparece blindando al funcionario cuestionado difícilmente pueda ser señalado como su reemplazante. Al menos no todavía. En el entorno de Menem habían sido deliberadamente escuetos sobre los contenidos de aquella reunión con Karina, lo que amplificó todas las especulaciones. El blindaje público vino a poner un poco de orden en ese relato.
Adorni, la excusa de una interna preexistente
La tensión entre Bullrich y Karina no nació con el escándalo patrimonial de Adorni. Viene de antes, de cuando la exministra de Seguridad empezó a construir una agenda propia tras las sesiones extraordinarias: viajes al exterior, reuniones con dirigentes del Partido Nacional de Uruguay, un abrazo afectuoso con Mauricio Macri en la cena de la Fundación Libertad —el expresidente que le transmitió a Milei su rechazo a la designación de Adorni como jefe de Gabinete, en su último encuentro en Olivos en noviembre pasado—. En el karinismo leen cada uno de esos movimientos. Y no los leen bien.

El caso Adorni le dio a esa interna un nuevo capítulo. Bullrich se posicionó como la voz crítica dentro del oficialismo en un momento en que Javier y Karina Milei se mantienen firmes en su apoyo al jefe de Gabinete —y en que el consenso generalizado en el Gobierno es que el Presidente no se desprenderá de Adorni, al menos por ahora—. La caída de entre siete y ocho puntos en la imagen del oficialismo desde que estalló la causa es el termómetro que todos miran, aunque nadie quiera ser el primero en decirlo en voz alta.
Mientras tanto, Milei viajó a Los Ángeles y será Karina quien quede a cargo de la política doméstica esos días. La semana que viene, la secretaria general viajará a San Juan para la reunión con «la mesa del cobre», junto a Diego Santilli —y según pudo saber La Pluma, la presencia de Adorni en ese viaje no está contemplada.
JD/CM





