Ya está funcionando el Cobro con Transferencia (CCT), el nuevo mecanismo creado por el Banco Central (BCRA) para cobrar de manera automática las cuotas de préstamos a través de transferencias inmediatas. La herramienta busca reemplazar el uso del DEBIN para este tipo de operaciones y establece un esquema específico para que bancos y proveedores no financieros de crédito puedan cobrar las cuotas de los préstamos desde una cuenta del cliente.
Cabe señalar que el Cobro con Transferencia es una modalidad de transferencia inmediata mediante la cual una entidad que otorgó un préstamo puede solicitar el débito de una cuota desde una cuenta bancaria o de pago del cliente. A diferencia de una transferencia tradicional, en la que el titular de la cuenta ordena el envío del dinero, en este caso el prestamista inicia una solicitud de cobro que se ejecuta sobre una cuenta que el cliente autorizó previamente.
El sistema se basa en un consentimiento explícito del usuario y está pensado inicialmente para el cobro de préstamos que se pagan en cuotas fijas e iguales durante la vigencia del contrato. El BCRA también estableció que la relación entre la cuota y los ingresos del cliente no pueda superar el 30% al momento de otorgarse el crédito. La regulación contempla además que el mecanismo pueda utilizarse en el futuro para otros pagos recurrentes, como servicios públicos.

Cómo funciona el nuevo débito automático de préstamos
Antes de comenzar los cobros, el cliente debe dar su consentimiento expreso para que la entidad pueda debitar las cuotas. Esa autorización se realiza una única vez y queda asociada a la cuenta elegida para el cobro. El consentimiento puede ser revocado posteriormente tanto ante el prestamista como ante el proveedor de la cuenta. Además, el prestamista tiene que informar al cliente por medios electrónicos el día hábil anterior a la fecha en la que realizará el débito.
Por lo tanto, el esquema funciona de la siguiente manera:
- La persona solicita un préstamo.
- El crédito es desembolsado en una cuenta bancaria o de pago.
- El cliente autoriza el Cobro con Transferencia.
- La entidad informa previamente que realizará el cobro.
- En la fecha de vencimiento, se intenta debitar la cuota.
- Si no hay fondos suficientes, existen hasta dos nuevos intentos, a las 48 y 96 horas.
¿De qué cuenta se puede cobrar la cuota?
Uno de los aspectos centrales del nuevo sistema es que el prestamista no puede elegir libremente cualquier cuenta del cliente para cobrar la deuda.
La cuenta debe estar previamente identificada y autorizada para el mecanismo. En particular, el esquema está diseñado para que el cobro se realice sobre la cuenta asociada al desembolso del préstamo.
Esto significa que tener dinero en otra cuenta bancaria o en otra billetera no implica que el prestamista pueda utilizar automáticamente esos fondos para pagar la cuota.
El mecanismo busca así establecer una autorización concreta sobre una cuenta determinada, en lugar de permitir que una entidad busque fondos indiscriminadamente entre las distintas cuentas que pueda tener una persona.
Qué pasa si no hay dinero para pagar la cuota
El sistema también establece límites para evitar que una entidad pueda intentar cobrar una misma cuota de manera indefinida. El BCRA fijó un intento inicial y hasta dos reintentos, que pueden producirse a las 48 y a las 96 horas.
De esta manera, si en la fecha de vencimiento no hay suficiente dinero disponible, el prestamista puede volver a intentar cobrar, pero dentro de los límites establecidos por la normativa. El propio BCRA señaló que este esquema busca evitar prácticas abusivas en los mecanismos de cobro automático.
Otro punto importante a destacar es que el consentimiento puede darse de baja de manera inmediata. La persona puede revocarlo tanto ante la entidad que otorgó el préstamo como ante el proveedor de la cuenta desde la cual se realiza el débito.
Sin embargo, revocar el consentimiento no elimina la deuda ni modifica las condiciones del préstamo. La obligación de pagar las cuotas continúa vigente y el cliente deberá utilizar otro mecanismo para cumplir con el pago acordado.

¿A qué préstamos se aplica?
El CCT está destinado al cobro de préstamos que se cancelan mediante cuotas fijas e iguales durante el plazo del contrato, con excepciones vinculadas, entre otras cuestiones, a intereses moratorios o punitorios y determinadas variaciones de seguros.
La regulación también establece que pueden utilizarlo las entidades financieras y determinados proveedores no financieros de crédito habilitados por el BCRA. Por eso, no se trata de un mecanismo que cualquier empresa pueda utilizar para cobrar una deuda.
Qué cambia para quienes sacan un préstamo
Para los usuarios, el principal cambio es que podrán autorizar un mecanismo automático para que las cuotas se paguen mediante una transferencia desde la cuenta asociada al crédito. Esto puede simplificar el pago mensual y reducir el riesgo de olvidar un vencimiento. Al mismo tiempo, la regulación incorpora límites para evitar que el sistema se transforme en un mecanismo de cobro ilimitado.
El cliente deberá, por lo tanto, prestar atención a qué cuenta autoriza, cuándo se realizará el débito y mantener fondos disponibles en la fecha correspondiente.
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