Argentina se metió en una nueva final de la Copa del Mundo y millones de personas salieron a las calles para celebrar una victoria que quedará marcada por su carga deportiva e histórica.
El triunfo por 2 a 1 frente a Inglaterra, conseguido después de otra remontada agónica del equipo de Lionel Scaloni, desató una verdadera fiesta popular en Buenos Aires y en las principales ciudades del país. El Obelisco, como ocurrió en Qatar 2022 y en cada gran conquista de la Selección, volvió a convertirse en el corazón de los festejos, donde miles de hinchas se reunieron con banderas, bombos, camisetas y bengalas para celebrar el pase a una nueva final mundialista.

La Avenida 9 de Julio quedó rápidamente colmada de fanáticos que entonaron los clásicos de cancha dedicados a Lionel Messi y al equipo nacional. Entre ellos volvió a escucharse con fuerza el tradicional «el que no salta es un inglés», mientras los abrazos, las lágrimas y los celulares registraban una noche que muchos calificaron como inolvidable.
Pero la celebración no quedó reducida al centro porteño. En Rosario, Córdoba, Mendoza, Tucumán, Mar del Plata, La Plata y decenas de ciudades, plazas y avenidas se llenaron de familias enteras que salieron a festejar una nueva final del seleccionado argentino. Bocinazos, caravanas de autos y fuegos artificiales acompañaron una celebración que volvió a unir al país detrás de la camiseta albiceleste.

Un partido con un significado especial
El triunfo frente a Inglaterra tuvo un componente emocional que fue mucho más allá de lo futbolístico. La histórica rivalidad entre ambos seleccionados, atravesada por el recuerdo del Mundial de México 1986 y la Guerra de Malvinas, le otorgó al encuentro una carga simbólica que se reflejó también en las calles.
En distintos puntos del país volvió a escucharse el canto «Por los pibes de Malvinas que jamás olvidaré», mientras banderas argentinas se agitaban junto a imágenes del “Diego” y “Leo”.

La remontada también alimentó la épica de esta Selección. Después de comenzar en desventaja, Argentina volvió a demostrar carácter para dar vuelta el resultado y meterse en la definición del torneo, una reacción que hizo estallar de emoción a los hinchas tanto en los estadios, como en los bares, las plazas y en las casas de todo el país.

A la final
Con la clasificación, la Selección busca defender el título obtenido en Qatar 2022 enfrentando a España en la final.
Después de la derrota con Arabia Saudita, Messi agarró el micrófono y soltó una frase que quedará para la historia: «Que la gente confíe: no los vamos a dejar tirados». Desde entonces este equipo demostró una y mil veces que nunca hay que darla por muerta y que todo lo que se le diga en contra funciona como combustible para encender a una Argentina que siempre va para adelante.
RM










