La sesión que debía cerrar el semestre con la media sanción de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada terminó, otra vez, en la misma escena: Patricia Bullrich pidiendo un cuarto intermedio porque los votos no estaban. Con 65 a favor, 3 en contra y 1 abstención, el Senado postergó hasta el 6 de agosto el capítulo que elimina los límites para que extranjeros compren tierras rurales, en lo que ya es el cuarto traspié consecutivo del proyecto desde que obtuvo dictamen, el 20 de mayo.
La sesión arrancó con más dudas que certezas. El quórum recién se consiguió a las 12.25, con LLA, el PRO, los radicales, los misioneros y las senadoras Julieta Corroza y Flavia Royón. Horas antes había circulado la versión de que el dictamen sufrió una modificación número quince, cuando los aliados presionaron para que las provincias pudieran fijar su propio régimen de venta de tierras a extranjeros. El oficialismo no cedió, y esa fue, otra vez, la piedra en el zapato.

El botín de consuelo: los jueces de $Libra y ANDIS
Lo único que el oficialismo pudo asegurarse fue el ingreso formal de una treintena de pliegos judiciales, entre ellos los de Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola para integrar la Sala I de la Cámara Federal porteña, el tribunal que define en segunda instancia el destino de causas como $Libra y ANDIS. Bertuzzi ya está en el cargo desde un traslado que dispuso Mauricio Macri en 2018 y ahora concursó formalmente la vacante; Yadarola, cercano al ministro de Justicia Juan Bautista Mahiques, es uno de los jueces que en 2022 viajó a Lago Escondido junto a otros magistrados, exfuncionarios porteños y empresarios de medios. El paquete recién podrá volver al recinto después de pasar por audiencias públicas en agosto.
También se aprobó, con el rechazo del peronismo, la renovación por cinco años del camarista Víctor Pesino, que cumple 75 años el 27 de julio y había sido impugnado por la CGT por avalar la reforma laboral libertaria y la intervención de la UOM. Y pasaron sin sobresaltos 26 ascensos diplomáticos de Cancillería y la declaración de San Miguel de Tucumán como Capital Simbólica de la Argentina.

Villarruel-Bullrich: la pelea que precedió a la sesión
El contexto político en el que se dio esta cuarta caída no fue menor. Horas antes de la sesión, la vicepresidenta Victoria Villarruel le había escrito por WhatsApp a Bullrich para pedirle que la suspendiera, en medio del festejo por el pase de la Selección a la final: «¿Cómo vamos a tener sesión después de haber casi ganado el Mundial? Para vender el país«, le disparó. El cruce escaló hasta acusaciones cruzadas de «hipócrita», «obsecuente» y «parásito y casta», y Bullrich le sugirió a la vicepresidenta que renunciara si no compartía el rumbo del Gobierno. La sesión, pese a todo, se hizo, tal como había anticipado el bullrichismo horas antes.

El clima futbolero atravesó la sesión de punta a punta. Los senadores libertarios bajaron con camisetas de la Selección colgadas en sus bancas, la salteña Emilia Orozco la usó puesta y hubo un homenaje del radical Flavio Fama, con aplauso de todo el recinto, «no a las estrellas ni individualidades», sino a un grupo que «interpretó muy bien» el espíritu de unión del Martín Fierro. La escena resultó, para buena parte de la oposición, un contraste incómodo: mientras el Senado aplaudía a la Scaloneta, discutía puertas adentro un proyecto que la propia vicepresidenta calificaba de entrega de soberanía.
El senador José Mayans fue el más filoso en el recinto: acusó al oficialismo de «venir con la camiseta de la Argentina» mientras «se está entregando la soberanía» y remarcó que «más del 60% de los argentinos no aprueba el gobierno de Milei».
Desde afuera, el gobernador bonaerense Axel Kicillof pidió que los senadores «no se dejen extorsionar» y «defiendan nuestra soberanía», y la conducción nacional de la UCR emitió un comunicado advirtiendo que el proyecto «compromete la soberanía nacional, el control de las fronteras y los recursos estratégicos del país».
Con el receso invernal ya encima, la ley de propiedad privada suma quince versiones distintas y cuatro sesiones frustradas. Para el 6 de agosto, el oficialismo ya avisó que sumará al temario la ley Hojarasca, que tiene media sanción de Diputados. Queda por verse si esta vez sí consigue los votos, o si vuelve a ser, como hasta ahora, una promesa que se corre un mes más.
JD/CM










