En un auditorio que, al comienzo de la exposición mostró sillas vacías, el ministro de Economía, Luis Caputo, ofreció un discurso en el Latam Economic Forum que combinó defensa cerrada del rumbo económico, promesas de crecimiento acelerado y fuertes cuestionamientos a periodistas y críticos del Gobierno. Más allá de la presentación estrictamente técnica, tuvo un tono político y electoral. Entre aplausos del público presente, Caputo aseguró que “la economía se va a llevar puesta a la política” y agregó: «Pierdan el miedo a ese 2027, va a ser nuestro período donde más se va a crecer y nuestro presidente va a ganar las elecciones cómodamente».
El ministro insistió en que la administración libertaria ya realizó la mayor baja de impuestos de la historia reciente. “La pregunta no debería ser cuándo van a bajar impuestos, sino cuándo van a seguir bajando impuestos, porque no hemos hecho otra cosa que bajar impuestos”, sostuvo. Según Caputo, el Gobierno ya redujo tributos por casi “tres puntos del PBI”, al tiempo que defendió la baja de retenciones y la implementación del nuevo esquema tributario. “Somos el gobierno que más impuestos ha bajado”, remarcó.
Sin embargo, evitó profundizar sobre el impacto social del ajuste y relativizó las dificultades económicas que atraviesan amplios sectores de la población. “La clásica pregunta es qué le decís a la gente que no llega a fin de mes”, ironizó antes de cuestionar el planteo. “Hace dos años la gente estaba muchísimo peor”, agregó. En ese tramo, incluso incurrió en una contradicción respecto de cifras difundidas previamente por el propio oficialismo. “Los datos dicen que 12 millones de personas salieron de la pobreza”, afirmó, pese a que semanas atrás Milei había hablado de 14 millones.
Caputo también dedicó buena parte de su exposición a cuestionar a los medios y al “relato” que -según dijo- intenta instalar una sensación artificial de crisis. “Estamos en récord de actividad económica y parece un chiste ver los diarios o los noticieros que hablan de crisis”, sostuvo. “Hay una divergencia probablemente nunca vista entre los datos y el relato”, insistió. Y redobló las críticas contra el periodismo: “Los periodistas tratan de convencer a los argentinos de que la están pasando mal”. Incluso describió escenas televisivas en supermercados para sostener su argumento. “El periodista le pregunta a alguien si llega a fin de mes y cuando le responde que sí, insiste: ‘¿Pero no te parece que los precios están altos?’”, relató entre risas y aplausos del auditorio.
El eje central de la presentación fue la reivindicación del ajuste fiscal y de las variables macroeconómicas. El ministro destacó la desaceleración inflacionaria -“la inflación vuelve a estar a la baja”-, el superávit fiscal y energético y aseguró que Argentina “es el país que mejor manejó el shock externo”, citando elogios de la titular del FMI, Kristalina Georgieva. Según relató, la cabeza del ente monetario internacional utilizó a al país como ejemplo durante las reuniones del G20 por ser “el único país con superávit fiscal y energético”. “Kristalina me decía: ‘Toto, ¿puedo ponerte como ejemplo?’”, contó.
Caputo afirmó además que el Banco Central está comprando más de US$ 100 millones diarios y sostuvo que, sin intervención oficial, “el dólar ya valdría 1.100 pesos”.
En paralelo, buscó transmitir una idea de crecimiento estructural impulsado por sectores exportadores como energía, minería, agro y economía del conocimiento. Allí defendió especialmente el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al señalar que el objetivo oficial es que “toda la economía converja al régimen”. “No es cierto que esas industrias no sean generadoras de empleo. Son enormes generadoras de empleo directo e indirecto”, afirmó, al tiempo que prometió que el crecimiento “va a derramar en toda la economía”.
Durante la exposición, el ministro enumeró una serie de indicadores positivos: récord de exportaciones de bienes por casi US$ 9.000 millones en abril, superávit energético histórico, récord de cosecha agrícola y el mayor nivel de actividad aérea comercial del primer cuatrimestre. “Estamos en récord de actividad económica”, insistió.
Al cierre de su discurso, Caputo remarcó una Argentina destinada a convertirse en “el país estrella que más va a crecer en los próximos 30 años». En un tono casi de campaña del encuentro, el ministro pidió: “Pierdan el miedo al 2027”. Y remató: “Nuestro presidente es un faro en el mundo, una de las tres personalidades más importantes del planeta”.
La escena en el Goldencenter reflejó con claridad esa dualidad: aplausos cerrados ante cada definición política del ministro y un auditorio convencido de que el programa económico atraviesa su mejor momento, aun cuando buena parte de los indicadores sociales todavía muestran una recuperación desigual y extremadamente frágil.
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