El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a recurrir a las redes sociales para defender el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei. Esta vez, tomó como prueba del supuesto dinamismo del consumo un video que muestra el movimiento de personas sobre la calle Corrientes, una de las zonas comerciales y culturales más transitadas de la Ciudad de Buenos Aires.
El problema no es la ironía del ministro. El problema es presentar una postal como si fuera un indicador económico. En marzo, Caputo definió su criterio para discutir las críticas al Gobierno con una frase contundente: “los datos son la única verdad”. En aquella oportunidad sostuvo que la Argentina atravesaba récords históricos de actividad, exportaciones y consumo y cuestionó a quienes advertían sobre una economía en crisis.
Ahora, sin embargo, para hablar del consumo el ministro eligió otro tipo de evidencia: un video de la calle Corrientes. En su publicación, Caputo señaló con ironía: “Todavía no es ‘fin de mes’ y Calle Corrientes es un ‘consumo de primera necesidad’”. Luego agregó que, seguramente, quienes estaban allí trabajaban en empresas de energía o minería, los sectores que, según su propia descripción, son los que mejor funcionan dentro del actual esquema económico. Finalmente calificó el video como “totalmente sesgado”. El presidente Javier Milei celebró el mensaje y lo calificó como una “masterclass: ironía”.
Tipito, avivate! Todavía no es “fin de mes” y Calle Corrientes es un “consumo de primera necesidad”. Además, seguro que los que están ahí, trabajan todos en una empresa de energía o minería (acordate que son solo dos los sectores que andan bien). Así que tu vídeo es totalmente… https://t.co/l0xLXZLSpj
— totocaputo (@LuisCaputoAR) September 13, 2026
Los datos que contradicen la postal
El último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) muestra que las ventas minoristas pyme cayeron 0,2% interanual en agosto, medidas en términos reales. Pero el dato más significativo aparece al ampliar la mirada: frente a julio, las ventas retrocedieron 2,7%, mientras que en los primeros ocho meses del año acumularon una caída del 2,4%.
O sea que, mientras el ministro encuentra una imagen de movimiento en una de las avenidas más concurridas de Buenos Aires, el relevamiento realizado sobre comercios revela que la actividad comercial no consigue recuperar el terreno perdido.
El informe de CAME no solo dar el dato duro, sino que también aporta una explicación sobre lo que ocurre. Según la entidad, la reducción del poder adquisitivo, el aumento de las tarifas y el endeudamiento familiar llevaron a los consumidores a mantener una actitud de mayor cautela. Las operaciones quedaron concentradas principalmente en gastos indispensables.
El 46,5% de los empresarios consultados por CAME afirmó que las condiciones de su negocio empeoraron respecto del mismo período del año anterior. Apenas el 6,1% señaló una mejora. Además, el 57,9% consideró que no es momento de realizar inversiones en su empresa.

Mucha gente en la calle no significa más consumo
Mostrar un video donde se ve personas caminando por Corrientes no es una prueba fehaciente que el consumo esté creciendo. Una calle puede estar llena por múltiples razones: tránsito turístico, espectáculos, actividades culturales, personas que trabajan en la zona, estudiantes, viajeros o simplemente gente que circula por uno de los principales corredores urbanos de Buenos Aires.
El consumo, en cambio, se mide por operaciones, cantidades vendidas y evolución real de las ventas. Y cuando se mira ese indicador, el panorama que aparece es bastante menos triunfalista. CAME detectó, además, que las compras continuaron concentradas en reposiciones impostergables y productos esenciales, mientras que los bienes durables y los artículos de mayor valor permanecieron postergados.
Incluso dentro del relevamiento hay diferencias entre sectores. En agosto crecieron Perfumería (12,8%), Textil e indumentaria (6,4%), Calzado y marroquinería (1,2%) y Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción (0,3%). Pero cayeron Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles (-4,8%), Alimentos y bebidas (-2,5%) y Farmacia (-0,5%).
El dato incómodo
En marzo, el ministro sostuvo que los datos demostraban que la economía se encontraba en niveles récord de actividad, consumo y exportaciones. Los datos de comercio exterior de hecho muestran un fuerte crecimiento de las exportaciones: en los primeros siete meses de 2026 alcanzaron los US$ 58.365 millones, un 22,9% más que en igual período de 2025, según el INDEC.
Pero una cosa es que determinados indicadores macroeconómicos o sectores exportadores evolucionen favorablemente y otra muy diferente es trasladar automáticamente ese desempeño al bolsillo de los consumidores o al comercio minorista.

De hecho, el propio relevamiento de CAME muestra una economía con comportamientos muy diferentes según el sector: mientras algunos rubros avanzan, otros retroceden y la demanda general permanece condicionada. Y hay otro dato oficial que va en la misma dirección. El INDEC, organismo que responde al Gobierno, informó que las ventas totales de los centros de compras a precios constantes cayeron 4,9% interanual en junio de 2026 y acumularon una baja del 2,7% en el primer semestre.
Hay que reconocer que el Ministro en el cierre de su posteo señala con gran certeza: “Así que tu vídeo es totalmente sesgado! Cómo él mismo estableció, “la única realidad son los datos” y el INDEC y CAME dieron muestra de que el consumo sigue a la baja.










