En una semana repleta de apariciones públicas, el presidente Javier Milei amplificó su discurso sobre Malvinas y volvió a defender el rumbo económico del Gobierno: “Voy a seguir apretando la cantidad de dinero hasta derrotar a la inflación”. En esa línea, el mandatario sostuvo que no va a cambiar su programa por las elecciones presidenciales del año que viene: “Entré acá por el bronce, no voy a borrar con el codo lo que escribí con la mano”.
«Venimos recomponiendo la credibilidad pública, algo necesario para poner al país de pie», destacó Milei, quien cerró la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) en Iguazú, Misiones. Asimismo, aseguró que su compromiso sigue siendo «terminar de una vez con la maldita inflación» ya que «todavía hay sobrante monetario».
Sobre los próximos pasos del Gobierno, fue tajante: «Voy a redoblar la ortodoxia. No voy a cambiar ni la política fiscal ni la política monetaria: voy a seguir con equilibrio fiscal y voy a seguir apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación«.
El mandatario destacó los pilares fundamentales de su gestión: “Estamos hablando de US$ 200 mil millones que van a ser invertidos en nuestra economía durante los próximos años para potenciar distintos sectores con mucho potencial, como la generación de energía, la minería, la infraestructura, la tecnología y la siderurgia; sectores que van a expandir aún más nuestras exportaciones nacionales». En esa línea, remarcó que “nos permite ser un jugador importante de manera geopolítica y nos permite poder avanzar en el reclamo de nuestra soberanía sobre Malvinas”. Luego, se echó flores: “Al final, efectivamente soy especialista en crecimiento con y sin dinero”.
Además, ignoró la crisis industrial y apuntó contra el empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, indicó: “Gomita Alumínica (por Madanes Quintanilla) vivió estafando a los argentinos cobrando los neumáticos (FATE) cuatro veces más de lo que valían. Si no le mantenían la muralla, se iba. Y lo hizo de una manera muy violenta porque en la previa de la sanción de la reforma laboral tiró 930 tipos en la calle. Lo hizo con muy mala intención”. Por el contrario, celebró: «Vamos por más gente como Luminagro, que quiere un país en serio, que nos vaya bien a todos y no por un estafador que se abusaba de 48 millones de argentinos».
El presidente destacó también el RIGI por haber generado «un caudal de inversiones que nunca se vio en nuestro país con más de US$ 45.000 millones en inversión ya aprobados y más de US$ 150.000 millones a la espera de aprobación».
Sus declaraciones, así como sus últimas apariciones públicas, aparecen en consonancia con la cercanía de unas nuevas elecciones. «Les vamos a ganar, dudo que sean tan tontos de querer volver al pasado», pronosticó Milei, y agregó: “Emitieron 13 puntos del PBI, no queremos volver nunca más a eso”.
Por otro lado, remarcó que tras las elecciones del próximo año, el oficialismo va a «incrementar» la cantidad de diputados y va a quedar «a dos senadores del quórum». «Abróchense los cinturones, porque ahí sí van a ver lo que es acelerar a fondo», remató.

El resto del discurso consistió en derribar «tres relatos» sobre su gestión. «Ninguna de las tres resiste el análisis de los datos», rechazó. En primer lugar, rechazó la crisis de desempleo que se profundiza en el país y reclamó que esos sectores solo se centran el «empleo formal». «Los trabajos que se pierden es producto del cierre de empresas no competitivas que defendían la protección estatal o del sector público», sostuvo Milei, que agregó: «Se han creado 500.000 puestos de trabajo durante nuestro gobierno».
En segundo lugar, habló sobre la mora: «Al no existir el crédito durante tanto tiempo, las entidades de crédito debieron aprender a otorgarlo nuevamente. Es decir, debieron recalibrar sus mecanismos de evaluación de riesgo. Como les dije antes, por años los bancos se dedicaron a prestarle al Estado en lugar de a la gente y perdieron el conocimiento de clientes».
Según el mandatario, el «resultado esperable» obtenido fue «un nivel de morosidad que se soluciona únicamente mediante la negociación entre deudores y acreedores». Además, criticó: «Están pidiendo el rescate del usurero, de no creer«.
De todas formas, reconoció que las cosas no van bien para el oficialismo: “La foto sigue siendo mala, pero la película es la mejor de la historia argentina”. Al final de su discurso, Milei pidió no dejarse «engañar por los cantos de sirenas» de quienes “cada cuatro año prometen el oro y en cada oportunidad solo entregaron miseria”.
Líderes del ámbito político, ministros, gobernadores, economistas y referentes del sector empresario y financiero se reunieron bajo el lema “Argentina: de la estabilidad al crecimiento”, y debatieron sobre “cómo generar una competitividad sostenida” en el país.
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