El presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, firmó este viernes el giro de la media sanción de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que ya impactó en la Mesa de Entradas de Diputados. Con ese trámite, la Cámara que preside Martín Menem queda habilitada para convocar el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales (Nicolás Mayoraz) y Legislación General (Santiago Santurio) y arrancar el debate en la cámara revisora. El proyecto llega muy distinto al que el Gobierno soñaba en mayo: sin el capítulo de tierras rurales ni el de manejo del fuego, ambos retirados en plena sesión del Senado tras la fuga de gobernadores aliados. Por ahora, en el oficialismo no trascendieron intenciones formales de intentar recuperar esos capítulos en Diputados.
Una oposición que se siente empoderada
El resultado de la sesión del jueves envalentonó al bloque opositor. El jefe de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, sostuvo que la movilización social fue determinante para que «los sectores que van de un lugar para otro, que a veces están con Milei, que a veces están en contra, se encuentren con una sociedad activa y esa sociedad activa los incline para el lado del bien y la justicia». Martínez también puso en valor el rol de dirigentes con los que Unión por la Patria «tuvo diferencias», en referencia a gobernadores dialoguistas, y adelantó que en Diputados «habrá que dar la argumentación necesaria» para que el resto del proyecto tampoco avance, en particular el capítulo de desalojos, al que calificó de «una afectación de derechos».

En simultáneo, un sector del peronismo salió a reivindicar explícitamente el rol de Sergio Massa en la caída de los capítulos más resistidos. La senadora Juliana Di Tullio escribió en X «el pueblo argentino logró lo imposible» y cerró el posteo con tres letras en mayúsculas: «STM», las iniciales de Sergio Tomás Massa. La diputada massista Marina Salzmann fue más directa: «Sergio Tomás Massa siempre trabajando para frenar los intentos de este Gobierno de llevarse puesto todo». Y su par Sabrina Selva compartió un posteo del abogado Gregorio Dalbón que contrastaba la exposición pública de otros dirigentes con el perfil bajo del tigrense: «Sin la exposición pública que muchos demandan, Sergio Massa está en lo importante». Según trascendió, Massa se había comunicado directamente con un grupo de gobernadores aliados al Gobierno para pedirles que sus legisladores no acompañaran esos capítulos.
El clima de revancha también se filtró en las redes con cruces personales. La diputada kirchnerista Florencia Carignano cuestionó a la senadora radical Carolina Losada por haber votado a favor del proyecto: «No falla, Losada siempre votando junto a Milei». Losada le retrucó apuntando a la condena de Cristina Kirchner y a la vieja ley de tierras, que «permitía» que un Estado extranjero comprara hasta el 10% del país. Carignano cerró la discusión recordándole a Losada que, en la campaña anterior, ella misma había acusado de «narco» al gobernador Maximiliano Pullaro por una postura similar sobre la extranjerización de tierras.

La agenda económica que ya está en danza
Ahora los tiempos los definirá Menem para que arranque el recorrido del giro que vino del Senado. Sin embargo, la Cámara baja ya tiene sobre la mesa dos proyectos económicos clave que el oficialismo quiere avanzar cuanto antes: la nueva versión de la Ley de Inocencia Fiscal, cuyos lineamientos ya fueron explicados por funcionarios del Ejecutivo en comisión, y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que Javier Milei presentó por cadena nacional la semana pasada. Esta última fija como único objetivo del Central preservar el valor de la moneda y le prohíbe financiar directa o indirectamente al Tesoro, pero el punto que genera más ruido es el que exige dos tercios de ambas Cámaras para remover al presidente de la entidad. El PRO y la UCR ya hicieron gestos de apoyo, mientras el peronismo denuncia que es un «caballo de Troya» para blindar en el cargo a Santiago Bausili, y algunos legisladores marcan una contradicción de fondo: sería más fácil modificar la ley que fija ese mecanismo (por mayoría simple) que aprobar la propia remoción (con dos tercios). Como siempre, la definición dependerá de las fuerzas provinciales, las mismas que le acaban de mostrar los dientes al oficialismo en el Senado.
En esa misma cadena nacional, Milei adelantó además el envío de un proyecto de «shutdown» o «grillete fiscal» (que paraliza actividades no esenciales del Estado si el resultado fiscal es deficitario durante varios meses), una reforma integral del mercado de seguros para que las compañías puedan operar sin autorización previa del regulador, y un proyecto de liberalización del mercado de capitales.

Malvinas, un tema que no para de sumar proyectos
En paralelo a la agenda económica, se acumulan en Diputados unos 15 proyectos vinculados a las Islas Malvinas, desde pedidos de informes al Ejecutivo por el buque HMS Medway y la exploración petrolera británica en la zona, hasta textos de beneplácito a los jugadores de la Selección por la bandera que desplegaron en el Mundial, y uno de la peronista Agustina Propato para crear una Comisión Bicameral Permanente de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y la Antártida Argentina. El tema también atravesó, días atrás, un debate específico en comisión sobre soberanía territorial y el impacto que hubiera tenido la ahora derogada reforma de la Ley de Tierras sobre esa misma soberanía, un cruce que anticipa cómo se puede llegar a repetir en Diputados la misma discusión que acaba de trabar al Gobierno en el Senado.

El peronismo ya piensa en capitalizar a los gobernadores díscolos
Con los cálculos que sostenían al oficialismo ya rotos en la Cámara alta, en el propio peronismo empezaron a leer esa fractura como una oportunidad concreta de tejer alianzas puntuales de cara a Diputados. «Vemos una oportunidad real de tejer con Passalacqua también en Diputados, para ver si logramos terminar de bajar lo que quedó de la ley de propiedad privada después de lo que le sacamos en el Senado», confiaron fuentes del kirchnerismo a La Pluma. El caso de Misiones es el más citado puertas adentro: con Hugo Passalacqua ya con su propia estructura armada tras el faltazo de sus senadores a la ley de tierras, en ese espacio creen que se puede construir una sintonía parlamentaria similar con sus diputados.
La incógnita es si ese mismo cálculo puede repetirse con otros bloques provinciales que también se despegaron del oficialismo el jueves, como los de Tucumán, Neuquén o Salta, y si esos gestos de gobernadores dialoguistas en el Senado alcanzan para torcerle el brazo al Gobierno también en la Cámara baja, donde La Libertad Avanza necesita reconstruir mayorías con las mismas piezas que acaban de mostrarle su límite.
JD/CM










