El presidente Javier Milei volverá a reunir el lunes de la semana próxima a los diputados y senadores de La Libertad Avanza en la Casa Rosada, en la antesala de una semana que concentrará varios de los principales proyectos del Gobierno en el Congreso. El encuentro tendrá como objetivo ordenar la estrategia legislativa del oficialismo y preparar a los bloques para defender públicamente dos iniciativas clave que comenzarán a discutirse en las próximas semanas.
La reunión se realizará por la tarde en el Salón Héroes de Malvinas y tendrá un formato similar al utilizado por Milei en los encuentros anteriores con sus legisladores. El mandatario dará una exposición centrada en los fundamentos económicos de su gestión y buscará alinear a la tropa libertaria detrás de los principales ejes del proyecto de Presupuesto 2027, que será presentado al Congreso el martes 15 de septiembre.

La convocatoria se producirá, además, el mismo día en que el Poder Ejecutivo tiene previsto enviar a Diputados el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa vinculada con la política argentina sobre las Islas Malvinas que podría contemplar sanciones para determinadas actividades desarrolladas en el archipiélago, entre ellas la pesca.
El oficialismo pretende avanzar con el debate parlamentario entre fines de septiembre y comienzos de octubre y confía en conseguir un rápido dictamen. La oposición está en alerta respecto a las facultades del Consejo de Seguridad Nacional anunciado, el presupuesto designado y las capacidades para intervenir en nombre de la soberanía sobre actores de la política doméstica.
La agenda legislativa se completará con el inicio del debate de la reforma electoral en el Senado. La Casa Rosada aspira a que esa discusión avance hacia fines de octubre, aunque su tratamiento dependerá de los acuerdos que pueda construir con otros bloques. En paralelo, la Cámara Nacional Electoral ya advirtió sobre la necesidad de definir con anticipación cualquier modificación de las reglas electorales que pretenda aplicarse en los comicios nacionales de 2027.
El encuentro con los legisladores repetirá una metodología que Milei viene utilizando antes de cada discusión parlamentaria relevante. En la última reunión, realizada el 25 de agosto, el Presidente había expuesto sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal II y la denominada Ley Hojarasca. También les entregó a los legisladores ejemplares de La economía en una lección, de Henry Hazlitt, con un prólogo escrito por el propio mandatario junto a Walter Block.
Esta vez, además de la exposición económica, el objetivo será preparar a los legisladores para una etapa en la que el Gobierno necesitará construir apoyos dentro y fuera de su bloque. La presentación del Presupuesto 2027 será particularmente relevante porque fijará las proyecciones oficiales de inflación, crecimiento, tipo de cambio y resultado fiscal para el próximo ejercicio y abrirá una nueva negociación política con los gobernadores y la oposición.
Después del encuentro en Casa Rosada, los legisladores libertarios se trasladarán al nuevo local de La Libertad Avanza en San Telmo, donde está prevista una cena. La actividad funcionará como cierre político de la jornada y reunirá a buena parte de la estructura parlamentaria y partidaria del oficialismo.
En paralelo, Milei volvió a colocar a Malvinas en el centro de su discurso durante la inauguración del nuevo Museo Interactivo de Granaderos a Caballo “General San Martín”. Allí reivindicó el reclamo argentino y vinculó la política sobre las islas con el desarrollo del sector energético y la llegada de inversiones. “Malvinas es una causa nacional y creo que estamos haciendo honor al Gral. San Martín. Con esto no puede haber grieta alguna”, afirmó.

El Presidente también sostuvo que el fortalecimiento de Vaca Muerta y las medidas económicas de su administración contribuyeron a darle respaldo internacional al reclamo argentino. “Muchas de las principales empresas de servicios petroleros en el mundo ya se presentaron a favor de nuestro justo reclamo”, afirmó Milei, y atribuyó ese escenario al RIGI, la modificación de la ley de hidrocarburos, la apertura económica y la política fiscal, monetaria y cambiaria del Gobierno.
La cumbre con Milei se da en medio de las serias dificultades que La Libertad Avanza viene atravesando en el Congreso durante las últimas semanas. El oficialismo logró sostener algunas votaciones y evitar derrotas más contundentes, pero cada vez depende más de acuerdos con bloques que no responden de manera automática a la Casa Rosada. La composición de Diputados obliga al Gobierno a negociar iniciativa por iniciativa y, en varios casos, a aceptar que sus aliados introduzcan condiciones antes de acompañar sus proyectos.
El problema quedó expuesto también en la relación con los gobernadores. Los bloques que responden a mandatarios provinciales dejaron de funcionar como un respaldo estable y comenzaron a utilizar su peso parlamentario para plantear reclamos propios. El acompañamiento al emplazamiento para discutir discapacidad y morosidad mostró que, frente a determinados temas, las diferencias con el Gobierno pueden imponerse incluso entre espacios que hasta ahora habían evitado confrontar abiertamente con Milei.

A esto se suma la dificultad para imponer una agenda propia. La Casa Rosada pretendía concentrar la discusión en sus proyectos económicos y en las reformas que considera prioritarias, pero terminó obligada a responder a iniciativas impulsadas por el peronismo y otros sectores opositores. La estrategia de sumarse a la votación del cronograma para evitar una derrota política permitió al oficialismo ganar tiempo, aunque también dejó en evidencia que ya no tiene capacidad para bloquear por sí solo determinados movimientos de la oposición.
El Senado agregó otro problema. La imposibilidad de reunir los votos necesarios para sesionar y avanzar con proyectos impulsados por las provincias volvió a mostrar los límites del oficialismo en una Cámara donde su representación es todavía más reducida. La caída de la sesión impulsada para hoy obligó a postergar el tratamiento de iniciativas que el Gobierno esperaba encaminar y trasladó nuevamente el centro de la negociación hacia los bloques provinciales.

Karina Milei acudió al Congreso para evaluar qué estaba pasando y permaneció más de dos horas reunida en el despacho del presidente de la Cámara de Diputados, Martin Menem, con distintos legisladores.
El escenario adquiere mayor relevancia porque el oficialismo necesita esos mismos votos para avanzar con la reforma electoral y, especialmente, con la eliminación de las PASO. La Casa Rosada pretende aprobar el proyecto antes de fines de octubre, pero para conseguirlo deberá construir una mayoría que no está garantizada. La advertencia de la Cámara Nacional Electoral sobre los tiempos necesarios para implementar eventuales cambios agregó presión a una negociación que todavía permanece abierta.
AL/CM









