El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, confirmó este miércoles ante el Senado que una parte del oro de las reservas fue trasladada en 2024 a Suiza y que sigue depositada allí, en el Banco Internacional de Pagos (BIS), la entidad que funciona como banco de bancos centrales. La revelación llegó en medio del debate por la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, cuando la senadora kirchnerista Juliana Di Tullio le preguntó de manera directa: «¿Qué carajos hicieron con las 13 toneladas de oro?«. Bausili explicó que el movimiento respondió a una oportunidad de mercado: a principios de 2024, con alta demanda de lingotes, bajaron los costos para canjear barras «viejas» y de calidad más cuestionable por otras de mejor calidad. «Se trasladó y se depositó en el BIS en Suiza, que es donde sigue estando», precisó.
Antes de la intervención de Bausili, fue el vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, quien admitió que la operación se mantuvo en secreto para evitar que el mercado operara en contra, aunque aseguró que todos los movimientos fueron auditados por la Auditoría General de la Nación y por una consultora internacional.
Di Tullio no se conformó con esa explicación y advirtió con avanzar en una denuncia penal contra Bausili por la falta de respuesta a los pedidos de información sobre el destino de los lingotes. El titular del Central, lejos de bajar el tono, calificó las sospechas de la oposición como un intento de «armar una conspiración o una novela» y remarcó que la reserva de información busca evitar que otros actores del mercado operen en contra de los intereses del país. Horas después, Javier Milei compartió en X el video de la explicación de Bausili con un mensaje de respaldo: «Tremenda sacudida de brutos».
TREMENDA SACUDIDA A BRUTOS. https://t.co/9mobrEMCbE
— Javier Milei (@JMilei) September 9, 2026
Qué propone la reforma de la Carta Orgánica
El oro fue apenas un costado de una exposición pensada para defender la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, que el oficialismo consiguió dictaminar esta tarde en el Senado, junto con otro proyecto considerado central para el gobierno de Milei, el de Inocencia Fiscal II.

El proyecto fija como objetivo único del Banco Central la preservación del valor de la moneda, elimina el artículo que habilita los adelantos transitorios al Tesoro, restringe la distribución de utilidades contables y exige una intervención vinculante del Congreso para destituir a sus autoridades. Werning fue el encargado de ponerle números al diagnóstico oficial: calculó en más de 550.000 millones de dólares el daño patrimonial acumulado por el vínculo financiero entre el BCRA y el Tesoro a lo largo de los años, con 116.000 millones atribuidos a las letras intransferibles, 142.000 millones a los adelantos transitorios y 113.000 millones a la distribución de dividendos.
Asimismo, este miércoles la comisión de Economía e Inversión también dictaminó el proyecto de Inocencia Fiscal II, que busca ampliar el Régimen Simplificado de Ganancias para blanquear dólares que hoy están fuera del sistema. Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, ya avisó que convocará a sesión para el jueves 17 de septiembre con el objetivo de convertir ambas iniciativas en ley antes de que Diputados empiece a discutir el Presupuesto 2027, que Milei enviará al Congreso el 15 de septiembre.
El propio Bausili había dado, dos años atrás, una versión más simple del traslado. En julio de 2024, Luis Caputo lo había confirmado sin dar mayores precisiones: «Es mucho mejor tenerlo custodiado afuera, donde te pagan algo». Recién este miércoles, con la oposición amenazando con la Justicia, el Gobierno terminó de decir dónde.
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