La recuperación económica que el Gobierno proyectaba para este año comenzó a mostrar señales de agotamiento. De acuerdo con estimaciones de consultoras privadas, la actividad económica habría registrado una caída durante el segundo trimestre de 2026, un resultado que contradice las expectativas oficiales y expone las dificultades para sostener el crecimiento.
Los informes coinciden en que el desempeño positivo de sectores como el petróleo, la minería, la energía, el gas y el agro no fue suficiente para compensar el retroceso del resto de la economía. La industria manufacturera, la construcción, el comercio y el sistema financiero volvieron a mostrar signos de debilidad, lo que refleja un escenario de menor dinamismo productivo.
Las proyecciones presentan diferencias en la magnitud de la caída, aunque todas apuntan en la misma dirección. INVECQ estimó una contracción del 0,6% entre abril y junio, mientras que FyMyA, la consultora de Fernando Marull, calculó un descenso desestacionalizado cercano al 1%. Por su parte, Romano Group proyectó una baja del 0,5% y Equilibra ubicó el retroceso en torno al 0,8%.
Las estimaciones sorprendieron incluso entre los analistas ya que, si bien se esperaba una desaceleración de la economía, no se preveía un resultado negativo para el segundo trimestre. El dato pone presión sobre la estrategia económica del Gobierno, que había destacado la recuperación registrada a comienzos del año como una señal de consolidación del rumbo.
Tras el crecimiento del 0,7% del Producto Interno Bruto (PBI) durante el primer trimestre, el Ejecutivo mantiene su objetivo de alcanzar una expansión anual del 3,5%. Sin embargo, las nuevas proyecciones privadas alimentan las dudas sobre la capacidad del Gobierno para cumplir esa meta en un contexto en el que la recuperación parece concentrarse en pocos sectores, mientras gran parte de la economía continúa mostrando signos de estancamiento.
Se frenó la recuperación y el consumo cayó en junio pese a la menor inflación
El consumo de los hogares volvió a mostrar señales de debilidad en junio y cortó la leve recuperación que había registrado en los dos meses anteriores. De acuerdo con el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el gasto de las familias cayó un 1% interanual y un 1,6% respecto de mayo en la medición desestacionalizada.
Con este resultado, el consumo acumuló una baja del 0,9% durante el primer semestre del año y retomó la tendencia negativa que había predominado durante los primeros meses de 2026.
El desempeño se dio en un contexto de desaceleración de la inflación. En junio, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,9% mensual -la menor variación desde agosto de 2025-, mientras que la inflación interanual se ubicó en 33,5%.
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