La continuidad de Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete atraviesa sus horas más críticas. Tras tres meses de desgaste político y judicial, en la Casa Rosada se multiplican las versiones sobre una inminente salida del funcionario, mientras Javier Milei termina de definir quién ocupará uno de los cargos más sensibles del Gobierno.
Las especulaciones tuvieron un ciclo de aceleración este viernes. Por la mañana habló el presidente desde España y afirmó que «si la Justicia lo considera culpable, lo eyecto de una patada». uDespués reiteró que cree en la honestidad de su colaborador. La declaración fue interpretada dentro del oficialismo como el primer reconocimiento público de que un reemplazo dejó de ser una hipótesis lejana.
El consenso sobre la necesidad de un recambio ya alcanza tanto al sector que responde a Karina Milei como al los escuderos de Santiago Caputo. La principal preocupación es el impacto que la situación judicial de Adorni genera sobre la agenda legislativa y el vínculo con los bloques aliados, que la próxima semana volverán a impulsar pedidos de interpelación en el Congreso.

El desgaste también se profundizó luego de las revelaciones sobre nuevas compras realizadas por Adorni mediante su cuenta personal de Mercado Libre utilizando tarjetas de crédito de funcionarios de su dependencia, un episodio que incrementó el malestar interno en la Casa Rosada.
En paralelo, el Gobierno ya comenzó a tomar distancia del funcionario. Hace una semana fue desplazado de la vocería presidencial con la designación de Adrián Ravier, una decisión interpretada como el primer paso hacia una salida ordenada para tratar de reconstruir la narrativa rota.
En las últimas horas también trascendió que Adorni habría sido retirado del grupo de WhatsApp que reúne a los ministros nacionales, un gesto político leído dentro del oficialismo como una señal de aislamiento y de pérdida de centralidad en las decisiones del gabinete.

Otro de los trascendidos fue que la noticia arribó primero al Poder Judicial. En Tribunales también llegó el aviso del cambio de jefe de Gabinete. Esto implica un giro sobre la manera que afrontará Adorni su defensa en las causas que se tramitan en su contra. Si es convocado a declaración indagatoria no recorrerá los pasillos judiciales como una pieza fundamental de gobierno que coordina a los ministros de Milei, sino como un ex vocero y ex jefe de Gabinete.
Para sucederlo el nombre que más consenso reúne es el del ministro del Interior, Diego Santilli. Su buena relación tanto con Karina Milei como con Santiago Caputo, además del vínculo construido con gobernadores y bloques dialoguistas, lo posicionan como la opción más sólida para asumir la coordinación política del Gobierno. Mientras corrían los rumores de la salida inminente de Adorni, precisamente apareció «el Colo» en Casa Rosada esta tarde.

Fuentes de la Casa Rosada advierten que podría ser un fin de semana de cambios y los antecedentes también podrían vincular el momento elegido con el próximo partido de la selección argentina de fútbol en el Mundial, que será este sábado a las 23 horas. La famosa entrevista que Adorni le dio a LN+ fue justamente un día antes de que empiece la Copa del Mundo.
No obstante, algunas voces dentro del oficialismo advierten que mover a Santilli implicaría desarmar un área considerada clave para la negociación parlamentaria y el vínculo con las provincias. Por eso algunas fuentes arriesgan el nombre del secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, titular del Ministerio del Interior en caso de que el «Colo» sea ungido como ministro coordinador.

También siguen en carrera el canciller Pablo Quirno y, más lejos, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. El primero cuenta con respaldo dentro del equipo económico y del caputismo, aunque no tendría el aval pleno del karinismo. Pettovello, por su parte, posee la confianza del Presidente pero no estaría interesada en abandonar su cartera para asumir el desgaste político que implica la Jefatura de Gabinete.

En distintos despachos de la Casa Rosada tampoco descartan la aparición de un «tapado». Esa alternativa permitiría reorganizar el gabinete sin alterar otros equilibrios internos y tampoco obligar a reconfigurar instancias importantes en este momento de la administración libertaria.
En los pasillos de las dos cámaras del Congreso también circulaba el deseo de legisladores del propio bloque libertario que pedían una resolución urgente que evite seguir poniendo el cuerpo para blindar a Adorni.
Ante ese punto esta semana aparecía una tensión de confrontación peor, al menos hasta que Milei viajó a España. Otros decían que si la oposición aprobaba una interpelación con moción de censura y lograba removerlo del cargo, Milei decía que lo volvería a nombrar en el mismo puesto al día siguiente, basándose en que el artículo 101 de la Constitución no aclara nada sobre un impedimento a una nueva designación de parte del Ejecutivo. Esa versión pegó peor en el Congreso, con un oficialismo aturdido y los aliados titubeantes, pero atravesados por los costos políticos de defender al ministro frente a una instancia creada por la reforma constitucional de 1994 que, hasta ahora, nunca se aplicó.

El regreso de Javier Milei desde España aparece como el momento clave para resolver la situación. En el oficialismo reconocen que la definición no debería demorarse mucho más, especialmente ante la reactivación de la ofensiva opositora en el Congreso y la posibilidad de que Adorni deba enfrentar nuevas instancias judiciales en las próximas semanas.
Tanta fue la presión acumulada este viernes, que hasta el periodista Luis Majul se animó a vaticinar el fin del ministro coordinador, con una línea de tiempo que confirma las sospechas de un recambio urgente. «El gobierno anunciaría mañana (por este sábado) la renuncia de Adorni. Lo haría antes del partido entre Argentina y Jordania», escribió en tuiter. Se juega a las 23 horas de Argentina y, según esta versión, el desenlace podría concretarse a lo largo todo el sábado.
El mensaje de Majul no se remitió sólo al momento posible, sino a las chances de los reemplazantes. «Todavía no terminaron de decidir quién lo reemplazará. Pero Santilli es el que aparece como el más seguro. Tendría el acuerdo de Milei y Santiago Caputo. Como dijimos hace ya varios días, su situación era «insostenible». Su salida ya está mejorando el ambiente del gabinete y la «mesa política». La sensación es de alivio generalizado. Milei está regresando al país», completó.
Mientras tanto, el funcionario habría pasado el viernes recluido en su despacho ante las que podrían ser sus últimas horas en la función pública. Los movimientos fueron muy llamativos , porque hubo reuniones de ultima hora en la Casa Rosada y una tormenta de especulaciones, pero Adorni no asomó nunca.
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