La balanza turística registró un déficit de US$ 3.184 millones durante el primer trimestre de 2026, como consecuencia de un fuerte incremento del gasto de los argentinos en el exterior, un fenómeno que vuelve a poner en cuestión los efectos del esquema cambiario impulsado por el Gobierno sobre las cuentas externas.
Según datos oficiales del Indec, entre enero y marzo los egresos por viajes al exterior alcanzaron los US$ 4.825 millones, mientras que los ingresos generados por el turismo receptivo sumaron apenas US$ 1.641 millones. El rubro «viajes» explicó casi el 79% del déficit total de la cuenta de servicios, que cerró con un saldo negativo de US$ 4.028 millones.
Brasil encabezó la salida de divisas, con un déficit bilateral de US$ 1.407 millones, seguido por Uruguay (US$ 583 millones), Paraguay (US$ 378 millones) y Chile (US$ 299 millones). Los números reflejan una marcada diferencia entre el gasto de los residentes argentinos en el exterior y el ingreso de visitantes extranjeros.
Si bien el déficit fue US$ 280 millones inferior al registrado en el mismo período de 2025, la mejora resulta insuficiente para revertir una tendencia que continúa presionando sobre las reservas y evidencia las dificultades para fortalecer el turismo receptivo en un contexto de apreciación cambiaria.
En términos de flujo de viajeros, salieron del país 661.900 turistas residentes, frente a 379.900 visitantes no residentes que ingresaron. Para el segundo trimestre se espera un mayor movimiento por la disputa del Mundial, aunque resta saber si ese incremento logrará aliviar un desequilibrio que sigue siendo un desafío para la política económica oficial.
En esa línea, el déficit acumulado en cantidad de turistas durante los primeros cinco meses de 2026 alcanzó las 3.312,9 mil personas. Esta cifra es menor a la registrada en el mismo periodo de 2025, cuando el saldo negativo fue de 4.330,0 mil personas.
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