En la Argentina, los integrantes de las Fuerzas de Seguridad no pueden agremiarse ni organizar manifestaciones públicas. Por eso, y en su representación, salen a reclamar sus familiares y los agentes retirados. Las protestas son por mejoras salariales, laborales y en las prestaciones médicas. En Santa Fe la semana pasada, el gobernador Maximiliano Pullaro salió de urgencia a otorgar un plus salarial. El mismo pedido tuvo su réplica en Mar del Plata ayer. Al jefe de la Departamental le pegaron un trompada.
Después de días de tensión en Santa Fe por las protestas policiales en la provincia, el gobernador Maximiliano Pullaro desactivó el reclamo decretando un plus de 500 mil pesos para quienes vigilen las calles de grandes centros urbanos, como Santa Fe y Rosario, y de 250 mil para quienes conducen patrulleros.
Como en efecto contagio, en Mar del Plata efectivos retirados se manifestaron para pedir mejoras en los haberes y en las prestaciones médicas. Un grupo de efectivos retirados y exonerados de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se manifestaron el lunes en la Jefatura Departamental de Mar del Plata. Pedían actualización de los haberes jubilatorios –que denuncian que quedaron desfasados frente a la inflación–, la equiparación salarial con otras fuerzas de seguridad y mejoras en las condiciones de la Caja de Retiros, Jubilaciones y Pensiones de las Policías de la Provincia.
El jefe de la Departamental de Mar del Plata, Cristian Fontana, recibió una trompada ayer, lunes, en plena manifestación. De acuerdo a medios locales, ocurrió durante la movilización frente a la Comisaría 1ra, sobre Avenida Independencia, en pleno centro de la ciudad balnearia y a pocas cuadras de Plaza San Martín. Autoridades de la comisaría y jefes de la conducción central de la Fuerza se acercaron a conversar. En el video que se viralizó a través entre los oficiales que salieron a calmar los ánimos se encontraba Fontana.
Las imágenes muestran el momento en que un hombre, llevando una bandera argentina, se acerca y le pega un fuerte manotazo en la cara. Mientras otro policía increpa al agresor haciéndole gestos, Fontana se retira hacia atrás tomándose la cara. La secuencia dura poco más de quince segundos. Hay otras versiones. Al portal 0223, una testigo sostuvo que Fontana «salió a empujar a la gente para que salga de la calle y suba a la vereda» y que en ese contexto un hombre de casi 80 años, «se le plantó» y también fue empujado por el oficial. «Ahí se dio el ‘piñón’ que se ve en imagen», sostuvo la mujer.
El reclamo, dirigido al ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, exige un aumento salarial del 80% para todos los oficiales “sin distinción de jerarquía”, un ajuste del 100% en el coseguro de servicios sociales para cobertura de medicamentos; la actualización a $12.000 de la hora adicional conocida como CORES y un aumento del 50% para las designadas POLAD. Aún no hay definiciones al respecto, mientras tanto la policía trata de identificar a uno de los manifestantes que golpeó en la cara a un comisario que buscaba negociar.
La salud mental de los agentes, principal reclamo en Santa Fe
En Santa Fe, según los datos oficiales aportados por el ministro de Justicia y Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, hay 560 empleados policiales recibiendo tratamiento psicológico en la provincia y otros 460 abandonaron de manera voluntaria la terapia para reincorporarse al servicio, probablemente por razones económicas. Sólo en Rosario y en una conteo del año pasado, 17 agentes se quitaron la vida.
Un informe de la Universidad Nacional del Litoral hecho por el Programa Delito y Sociedad en base al Censo 2020 muestra que el 34% de las licencias prolongadas en el personal policial corresponden a patologías de salud mental. “Cuando las bases se acuartelan no solo desafían a la autoridad política sino a sus mandos superiores. En su mayoría, los conflictos policiales evidencian una fractura profunda en la pirámide”, le dijo el investigador Gustavo Javier González a elDiarioAR.
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