Este miércoles se cumplió un año desde que la Corte Suprema dejó firme la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para Cristina Fernández de Kirchner. A la tarde, la militancia kirchnerista se congregó en las afueras del edificio de Constitución donde la expresidenta cumple su reclusión domiciliaria, y Cristina salió al balcón a saludarla. Fue la imagen del día: la dirigente que el peronismo no puede postular asomándose al balcón, frente a la movilización que el kirchnerismo duro organizó en varios puntos del país.
La jornada empezó a la mañana en el Salón de las Provincias del Senado, donde unos 75 legisladores de todas las corrientes del peronismo anunciaron el envío de un documento a la Corte Suprema y al Consejo de la Magistratura, encabezados por Germán Martínez y José Mayans. Y terminó en la calle, frente al departamento donde Cristina lleva un año detenida. Para el 20 de junio, Día de la Bandera, el PJ convocó a un banderazo en Parque Lezama bajo la consigna «Cristina Libre«. También se realizará un festival en la ex ESMA este fin de semana.

Máximo Kirchner: «Se puede morir presa»
Máximo Kirchner habló esta noche en C5N y fue el más personal de todos los que tomaron la palabra durante el día. Contó que esta semana pudo visitarla poco —»desde el viernes fui a verla poco, hoy sí me fui y estuve más tiempo»— y describió lo que ella misma le transmitió: «Me decía lo complejo y difícil que se vuelve. Para una persona que ha hecho de la vida pública, de la discusión, del debate, de hablar, de leer, de su vida». Y recordó una frase que Cristina pronunció en algún momento de este año: «Ella misma expresó que se puede morir presa». Las visitas son cuatro horas por semana.
Máximo apuntó contra el presidente de la Corte Horacio Rosatti por la tobillera y las restricciones: «Esa situación de querer humillar, del abuso, la tobillera. Del abuso de poder del señor Rosatti, porque finalmente es él». Y vinculó la situación de Cristina con la de Macri como un «símbolo de la impunidad real en la Argentina». «Uno termina viendo y entendiendo que también la decisión de los dirigentes de defender a la gente tiene que tener la templanza que ha tenido Cristina en todo este año», dijo. Sobre las encuestas, sumó: «Todos saben y han visto en los últimos días que aparece primera o segunda en todas las encuestas».

La voz de La Cámpora y la de Pichetto
Lucía Cámpora, diputada nacional y titular de La Cámpora, fue una de las voces más duras de la jornada. «Este es un año de mucha injusticia. Injusticia para ella porque está secuestrada por una mafia judicial que es un instrumento del poder económico, y también injusticia para un pueblo que la quiere votar y no lo dejan», dijo. Y trazó una línea directa entre la detención y la situación económica: «Desde que salió la sentencia los salarios alcanzan cada vez menos, le sacaron los remedios a los jubilados, las familias están endeudadas con la tarjeta de crédito por comprar comida». Convocó al Parque Lezama con una frase que resume la estrategia del kirchnerismo duro de cara a 2027: «Para liberar la Argentina, hay que liberar a Cristina«.
La voz más inesperada del día fue la de Miguel Ángel Pichetto. El presidente del bloque Hacemos Coalición Federal en Diputados emitió un comunicado en el que cuestionó el proceso que derivó en la condena firme. Señaló anomalías concretas: la integración del tribunal, el rol del fiscal Luciani, el no haber abierto el recurso de casación y —el punto más delicado— que los jueces de la Corte que fallaron eran los mismos que habían sido parte del juicio político iniciado por el kirchnerismo en Diputados. «Quizás un accionar correcto hubiera significado que los integrantes de la Corte se apartaran y se constituyera un tribunal ad hoc», sostuvo.

Pichetto planteó que «hay facultades inherentes del Congreso que puede, por razones de gravedad institucional, declarar la nulidad de un fallo de la Corte». Lo presentó como apertura de un debate, no como propuesta concreta, con la sorpresa de las diferencias ideológicas del ex candidato a vicepresidente de Mauricio Macri en 2019.
La jornada se da en un momento particular del peronismo. Kicillof publicó un mensaje en sus redes: «Un año atrás se consumó una enorme infamia a la vista de todos: la condena de Cristina dictada por sectores del Poder Judicial tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real». El velatorio del Indio Solari el fin de semana pasado fue el escenario en el que Kicillof y Máximo Kirchner retomaron el diálogo. La reunión del PJ en Matheu 130 que definió las actividades de hoy y la marcha del 20 reunió a autoridades partidarias, legisladores e intendentes del conurbano. El kirchnerismo duro busca mostrar tracción en las calles y mantener vigente una causa que considera central para su identidad. Un año después, con Cristina en el balcón de San José 1111, la demostración de fuerza fue la respuesta que eligieron.
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